Latente conflicto en el Colegio de Veracruz; acusan irregularidades

Redacción Hora Cero

Lejos de resolverse con la regularización de los pagos del personal, el conflicto interno en el Colegio de Veracruz se mantiene latente por la existencia de dos grupos claramente identificados: por un lado están algunos académicos que exigen un cambio en la dirección de la institución –entre quienes se encontrarían académicos como Martha Elena Nava Taboada, José Arturo Durán Padilla, Jorge Rebolledo Flores y Laura Celina Ruelas Monjardín;  y por el otro, el rector Eugenio Vásquez Muñoz y una parte de la plantilla laboral.

El conflicto interno de El Colver estalló en enero y se intensificó por tres semanas, cuando los medios veracruzanos consignaron las acusaciones de algunos investigadores y académicos, que se refirieron a presuntas irregularidades en que habría incurrido Vásquez Muñoz en el manejo de los recursos. Hubo, incluso, manifestaciones en las calles aledañas a esa institución educativa.

En su momento trascendió que Eugenio Vásquez presentó su renuncia al cargo, pero que ésta no le fue aceptada por las autoridades educativas del gobierno estatal.

A los disidentes se les dijo que el cambio no era procedente en ese momento porque Vásquez Muñoz era rector de la institución responsable de la elaboración del Programa Estatal de Ordenamiento Territorial.

Durante los meses siguientes, las autoridades del área de contraloría y fiscalización del gobierno estatal mantuvieron vigilancia “con lupa” a las finanzas y, sobre todo, a la nómina de El Colegio de Veracruz.

Entre las medidas tomadas está la reducción en la nómina de dicha instancia autónoma.

Para los investigadores disidentes, sin embargo, las revisiones no son lo acuciosas que deberían, dado que únicamente son vistazos generales; es decir, la fiscalización no consideraría las presuntas irregularidades administrativas, financieras y académicas que fueron denunciadas durante enero y febrero pasados; entre ellas, hablan de personal incorporado con doble sueldo completo en otras instancias, así como de la contratación discrecional de personas sin perfil profesional.

De igual manera, el grupo disidente acusó, en enero pasado, que algunos investigadores percibían un sueldo de hasta 100 mil pesos mensuales; y que Vásquez Muñoz habría obsequiado títulos de licenciatura y posgrado a funcionarios de la administración duartista.

No es todo; de acuerdo con la acusación pública del grupo disidente, en la nómina de El Colver aparecerían lo mismo empleados de la Notaria pública 27, contratados como investigadores, que personal asignado al servicio de la familia Vásquez Muñoz.

En el seguimiento a dicho caso, el grupo disidente se ha referido a supuestas represalias del rector, como el presunto retiro a investigadores  de los apoyos de asistentes; o la negativa de Vásquez Muñoz para asignar recursos para la difusión de los trabajos.

Los académicos que están abiertamente en contra del rector de El Colver se quejan por presuntos actos de represión del subdirector administrativo, Álvaro Merlín Ochoa.

 

¿Fuerza aérea?

El grupo de trabajadores de El Colver ha señalado también presuntas irregularidades en la plantilla de personal; apuntan que en dicha institución habría al menos 11 personas que no realizan actividad laboral alguna o bien que se encuentran al servicio del rector de la institución.

En esa lista aparecen nombres como los de María Haydde Hernández Márquez, secretaria directiva que, de acuerdo con los disidentes, no realizaría actividad alguna; Lauro Rubén Rodríguez Zamora, a quien señalan por no contar con el perfil académico ni con trabajo de investigación, al igual que Luis Ignacio Silva Bello, Oscar Galicia Hernández, Alma Delia Hernández, José Francisco González Sánchez y Gabriela Morales Alarcón, entre otros, todos ellos identificados con Vásquez Muñoz.

 

 

La respuesta del rector

Cuestionado con relación a los citados señalamientos, el rector de El Colver argumentó que las auditorías y revisiones que han realizado tanto la Contraloría, como la Secretaría de Educación del estado y el Órgano de Fiscalización Superior han establecido que las cuentas están claras; “no hemos tenido problemas”, subrayó. Agregó que la nómina de la institución está sujeta a revisión permanente y que una vez que se cubrieron los adeudos con académicos, investigadores y personal en general, el movimiento en su contra no tiene razón de ser.

El rector de El Colver presentó a horacero.mx los documentos que avalan que en el proceso de fiscalización, la institución que encabeza salió sin problemas. Con relación a los supuestos aviadores o a las personas que se mantienen en nómina, apuntó que si hubieran documentado dicha irregularidad, no sólo esas personas habrían salido de la institución, sino que las autoridades ya hubieran fincado responsabilidades.

 

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