Aborda The New York Times desapariciones en Veracruz

Redacción

Con el título “Un amor nacido de la pérdida”, The New York Times aborda el tema de las desapariciones en la entidad veracruzana.

La nota, firmada por Azam Ahmed, ubica como lugar de origen la capital del estado y habla de los desaparecidos y de las fosas clandestinas.

Dice en su parte medular que “Cuando el nuevo gobernador de Veracruz, Miguel Ángel Yunes, comenzó su mandato en diciembre de 2016, la cifra oficial de desaparecidos del gobierno estatal era de unos cuantos cientos. El gobernador, después de una revisión básica, corrigió la cifra a casi 2600.

Tan solo en el último año han sido desenterrados los restos de casi 300 cadáveres de fosas clandestinas en Veracruz: fragmentos no identificados que apenas son el inicio de una historia de lo que ha sucedido en el estado, y en todo el país, durante la última década.

“Hay una cantidad infinita de personas con demasiado miedo como para decir algo, de cuyos casos no sabemos nada”, dijo el fiscal general del estado, Jorge Winckler.

El estado no puede con más víctimas. En marzo, Veracruz anunció que ni siquiera tenía dinero para hacer pruebas de ADN a los restos ya encontrados, lo que llevó a padres como Saldaña a pedir dinero en las calles para conseguirlo ellos mismos.

El gobierno estatal, abrumado, decidió parar temporalmente todas las nuevas búsquedas de fosas clandestinas. Simplemente ya no hay dónde poner los cadáveres.

“Veracruz es una fosa enorme”, dijo el fiscal general.

Durante más de una década, los carteles en todo México han asesinado a sus rivales con una impunidad flagrante y dejan los restos en fosas clandestinas por todo el país. A menudo, los soldados y las fuerzas de seguridad hacen lo mismo, lo que ha dejado a muchas familias demasiado aterrorizadas como para pedir ayuda a un gobierno que perciben como cómplice.

Es sumamente eficiente y cruel: sin un cadáver, no puede haber un caso. Además, las desapariciones infligen una prolongada tortura psicológica: les quita a los seres amados incluso el fin que implica la muerte y les deja un dolor perpetuo alimentado por la esperanza.

“Lo más cruel de una desaparición es que te deja con esa esperanza desesperada de que tu hijo podría seguir vivo en algún lado”, dijo Daniel Wilkinson, director en Human Rights Watch. “Quedas atrapado en un limbo horrible donde no puedes ni tener un duelo ni seguir adelante porque eso sería una traición, como si estuvieras matando a tu propio hijo”.

El mencionado trabajo inicia con un caso particular: “Carlos Saldaña y Vicky Delgadillo se enamoraron en medio de una búsqueda desesperada por sus hijas en Veracruz, un estado agobiado por la violencia y que un fiscal llamó una enorme fosa clandestina. El gobierno mexicano reconoce oficialmente la desaparición de más de 30.000 personas: hombres, mujeres y niños que están atrapados en un limbo, ni muertos ni vivos”.

A continuación, la liga para que usted pueda remitirse a la fuente original, The New York Times:

https://www.nytimes.com/es/2017/11/20/desapariciones-forzadas-mexico-veracruz-violencia/?rref=collection%2Fsectioncollection%2Fnyt-es&action=click&contentCollection=mexico&region=stream&module=stream_unit&version=latest&contentPlacement=1&pgtype=collection

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