Celebran en Tuxpan el Día del Niño Perdido

Francisco De Luna

Tuxpan, Ver.- En la ciudad de Tuxpan, las familias recrean uno de los pasajes bíblicos más significativos de la historia religiosa. Encienden velas en las calles, casas, techos y edificios, en búsqueda del Niño Dios.

A esta conmemoración la conocen como “Día del Niño Perdido”, y se realiza cada 7 de diciembre desde el año de 1753.

Las calles de Tuxpan y los municipios del norte veracruzano, se iluminan este día y con este evento inicia las fiestas de la temporada decembrina.

En los más de 50 municipios de la zona norte, se recuerda uno de los pasajes bíblicos. Y es una de las tradiciones con mayor apego, principalmente en Tuxpan, Poza Rica y Cerro Azul.

La costumbre tiene su inicio de acuerdo con el relato del evangelio de Lucas 2:39-52 en donde se narra la infancia de Jesucristo que a sus 12 años de edad viajó con sus padres José y María a Jerusalén para las fiestas de Pascua.

Pero ellos lo pierden de vista y después lo encuentran en el templo de la ciudad conversando con los sacerdotes judíos.

Las familias se congregan en las afueras de sus casas, patios, parques y edificios públicos para hacer la colocación de las velas y así iniciar con uno de los ritos religiosos más arraigados en estas regiones veracruzanas.

De acuerdo con religiosos, el encender las velas data del siglo XVIII, donde personas de todas las edades se congregan en las avenidas principales y encienden veladoras tanto en calles, en los techos y bardas entre otros lugares.

En Tuxpan, lo que cautiva más a los visitantes es ver a los niños que llevan sus “carritos” con velas encendidas para iluminar el camino al Niño Dios.

La historia religiosa cuenta que el siglo XVIII, el fraile Junípero de Serra quien se encontraba en labor de evangelización en la zona inculcó a los pobladores de que el rito de la luz de las velas además de encaminar simbólicamente a Jesús, igualmente fortalece la creencia en la fe y los buenos principios de los feligreses.

Las primeras velas en encenderse en el puerto de Tuxpan, son siempre las del Callejón del Niño Perdido, a los pies de una escultura dedicada a la festividad.

En Xalapa, apenas lleva algunos años que se realiza de manera más constante, con escenarios como el Paseo de los Lagos y el parque Benito Juárez, que es la zona centro de la ciudad capital, aunque aún no ha tenido mucho auge.

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