Filomeno Mata, uno de los municipios más pobres del país, sigue en el olvido

Francisco De Luna / Hora Cero

Filomeno Mata, Ver.- En el municipio de Filomeno Mata las familias viven en constante peligro por el hacinamiento y la carencia de los servicios básicos como el agua. No tenerla genera condiciones insalubres para todo el pueblo, integrado de 18 mil 367 habitantes.

Este pueblo es uno de los 15 municipios más pobres del país. Se ubica en la región del Totonacapan, en la zona norte del estado de Veracruz.

Ahí, durante seis meses carecen de agua, no tenerla es un drama, aunque sus habitantes reconocen que están acostumbrados a padecer por este servicio.

Las madres desesperadas ante la falta de agua van en busca de ella, acompañadas de sus hijos. Caminan hasta 40 minutos para encontrar apenas unos chorros que no llegan ser suficientes para llenar recipientes.

Se trasladan desde la comunidad Cerro Grande, atraviesan veredas que serpentean en el monte hasta llegar a un pozo que se encuentra a orilla de la carretera que conduce a la cabecera municipal.

La carencia del líquido ha derivado para las familias problemas de salud como el rotavirus que mató a seis niños en el año 2007. Ese mismo año 24 infantes se debatían entre la vida y la muerte en los hospitales de los municipios de Espinal y Papantla.

El agua, un asunto político

El 87 por ciento de los hogares de este pueblo no tienen los servicios fundamentales como el agua, de acuerdo con los registros del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval), elaborados en 2015.

Aquí, las personas comparten el mismo problema: sus viviendas durante décadas han carecido del líquido y en más de 50 años han escuchado las promesas de campaña de quienes aspiran a la alcaldía, diputaciones, incluso gobernador, para resolver la carencia del líquido.

Pero don Cándido Gutiérrez, un hombre de 60 años de edad que cuida el tanque de almacenamiento, cuenta que a falta de promesas cumplidas, los habitantes están obligados a ingeniárselas para sortear el problema durante casi todo el año.

Medio año sin agua

Durante seis meses el pueblo se queda sin agua, -cuenta el joven Eliomar Reyes- quien junto con su familia acude al pozo para acarrearla y aprovechar las pocas horas en que se llena el manantial del centro, ese que está justo atrás del palacio municipal-.

Mientras que el tanque de almacenamiento que está en el centro del poblado, a pesar de tener agua no puede ser distribuido a los hogares.

Cuando escasea, tienen que caminar hasta localidades cercanas al municipio de Coyutla, desde donde a lomo de bestia transportan el agua.

Y es que los pozos de la cabecera municipal están contaminados por culpa de los mismos habitantes que arrojan basura, entonces ante la urgencia es necesario captar de esa agua y hervirla para eliminar los microbios.

La favela totonaca

La cabecera municipal está asentada sobre un cerro con 740 metros sobre el nivel del mar, su paisaje es difuso con casas amontonadas que dan la bienvenida a esta localidad indígena.

La imagen es impresionante –parece una favela brasileña- pero asentada en una región indígena como la totonaca.

Las “favelas” de Filomeno Mata están construidas con cualquier tipo de material que cae en manos de los lugareños.

Al igual que las de Brasil, las favelas totonacas tiene estrechos callejos en los que se puede observar una jungla de cables eléctricos que cuelgan entre una calle y otra.

La mayoría de las viviendas están a medio construir, otras son frágiles en las estructuras cimentadas.

De acuerdo con la medición de pobreza que realiza la Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol) el 64 por ciento de las personas, es decir, 10 mil reportaron habitar en casas de mala calidad.

También se observan niños en las afueras de las tres únicas calles, algunos descalzos, otros con ropa remendada. Ellos intentan ganarle a la vida, pero más a la muerte.

El rezago social es evidente. El Coneval destaca que el 35 por ciento de las viviendas no disponen de agua entubada; el 29 por ciento de los hogares no tiene ningún bien; el 23 por ciento no cuentan con drenajes y el 13 por ciento no tiene energía eléctrica.

De los 18 mil 367 habitantes que tiene Filomeno Mata, en promedio 7 mil son niños de 0 a 14 años, edades en las que son víctimas recurrentes de las enfermedades como rotavirus y hepatitis.

La pobreza es notoria

Filomeno Mata está considerado como uno de los 15 municipios más pobres del país y el de mayor rezago en el norte veracruzano.

Ahí, el 60.1 por ciento (más de 10 mil personas) viven hacinadas y casi 9 mil casas ofrecen escenas de amontonamiento desde hace 30 años, cuando la cabecera municipal comenzó a crecer en población y por lo tanto también aumentó la necesidad de agua.

De los datos que destacan a este pueblo, es que entre el 22 y el 30 de mayo de 2007 fallecieron a causa del rotavirus: María Concepción Santiago, de un año 11 meses; Carmela Méndez Santiago, de 8 meses; Santiago Jiménez, de un año; Rosario Santiago Jerónimo, de un año con 2 meses; María Gaona Lorenzo, de un año y tres meses, y Santiago Cortés, de un año 7 meses.

Fue en 2008 cuando el entonces presidente de la República, Felipe Calderón y el gobernador de Veracruz, Fidel Herrera Beltrán acudieron a Filomeno Mata para anunciar que se haría un proyecto para potabilizar el agua.

Sin embargo, nueve años después el problema es el mismo y siempre persisten las condiciones para un nuevo brote de cólera y rotavirus.

En 2010 las familias volvieron a vivir los mismos temores: perder a sus hijos. Pareciera que la historia de 2007 se repetía.

El 25 de noviembre de 2010 una epidemia de hepatitis “A” ocasionó la hospitalización de varios niños.

Este virus se encuentra sobre todo en las heces fecales y la sangre de una persona infectada. De acuerdo con la información de la Secretaría de Salud, ocasiona que se inflame el hígado.

El padecimiento se puede contraer por comer o beber alimentos contaminados por materia fecal.

Por estas causas que se presentaron, el personal de la Jurisdicción Sanitaria número 3 se vio obligado a actuar y hacer un cerco sanitario para evitar que el virus se propagara.

Por esa razón a través de la Secretaría de Salud les han recomendado a los habitantes beber agua purificada que les cuesta 30 pesos un botellón con 20 litros o en su defecto hervirla porque el líquido en el pueblo está contaminado.

Este es el ejemplo de un texto alternativo

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