Hora Cero

Senado, misión imposible para el PRI

Se quedaron en el camino

Luis Alberto Romero

En el proceso interno de selección de candidatos al Senado, el Partido Revolucionario Institucional apostó una mujer con incuestionable trayectoria política, aunque con presencia focalizada sobre todo en la zona de Tantoyuca; y por un personaje que podría asegurar, al menos en teoría, el apoyo del sindicato con el mayor número de afiliados en Veracruz.

Habrá quien diga que María del Carmen Pinete Vargas tiene una influencia política muy ubicada en su distrito; es decir, un producto regional; sin embargo, nadie puede cuestionar la experiencia de la mujer en el mundo de la política veracruzana. En su municipio pasó por el DIF, la Junta de Mejoras y la alcaldía; así como dos veces diputada federal. En el ámbito estatal, delegada del INEA, directora del IVEA y subsecretaria de Desarrollo Político.

No es una política improvisada; a sus 58 años, Pinete ha logrado coleccionar todo tipo de cargos en el partido y en el servicio público desde 1988 a la fecha. La duda, en todo caso, es si eso le alcanzará para dar el salto y convertirse en una figura de talla estatal.

Con el otro precandidato del PRI, Juan Nicolás Callejas Roldán, ocurre algo diferente. Al parecer, el tricolor busca contar con el apoyo del magisterio veracruzano y para ello recurre al hijo de uno de los personajes más representativos de la poderosa Sección 32 del SNTE, el maestro Juan Nicolás Callejas Arroyo.

Callejas Roldán ya fue dirigente sindical. En la actualidad es diputado plurinominal y coordinador de la bancada priista; sin embargo, no tiene la experiencia de haber sido candidato a casi nada; a nada si se considera que a la Sección 32 llegó por imposición; además, dicho espacio no es un cargo público.

Esas son las cartas con las que el PRI buscará conservar sus curules en el Senado; una empresa que se observa sumamente complicada, de entrada, por el alto nivel que presentan para esta contienda las alianzas PAN-PRD-MC y Morena-PES-PT; y, por si fuera poco, por el desgaste y el rechazo en pesa sobre el tricolor en el ánimo social.

Los abanderados del PRI-Verde cargarán sobre sus espaldas, en esta contienda, con los problemas de pobreza, desempleo y, sobre todo, alza de precios. Cada aumento a las gasolinas, al gas y a la energía eléctrica será un clavo en el ataúd del tricolor.

Si a ello sumamos la elevada competitividad de los precandidatos de las otras dos fuerzas políticas (Rocío Nahle y Ricardo Ahued, por Morena; y Julen Rementería y Yazmín Copete por PAN-PRD), la elección para los aspirantes priistas al Senado podría convertirse en una misión imposible.

 

 

Se quedaron en el camino

¿Qué pasa en cuanto a otros personajes del PRI que fueron mencionados en este proceso de selección interna?.

El descarte de Sonia Sánchez de Chirinos era predecible, dado que la mujer no contaba con una base de apoyo real en el tricolor y su presencia era más bien un tema del pasado, de hace dos décadas.

Se sabe que al ex alcalde Orizaba, Juan Manuel Diez Francos, intentaron convencerle, pero el empresario decidió no arriesgar el prestigio.

En su lugar se mencionó al dirigente ganadero Oswaldo Cházaro Montalvo, pera ese nombre sólo se escuchó por unas horas en las altas esferas priistas.

La opción que pudo haber representado el presidente de la Liga de Comunidades Agrarias, Juan Carlos Molina Palacios, no fue tomada muy en serio.

Tanto Elízabeth Moreles García como Anilú Ingram Vallines, delegadas del ISSSTE y de la Sedesol en Veracruz, respectivamente, buscaron la posición, pero fueron descartadas casi de última hora. Al final, una y otra expresaron –nos dicen que a regañadientes– su apoyo por Callejas Roldán. Ambas seguirán en sus cargos, al menos por el momento. @luisromero85

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