Carnaval de Coyolillo, el arte de elaborar máscaras

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Francisco De Luna

Actopan, Ver.-La máscara cubre tus emociones y para «carnavalear hay que tener la cara tapada», cuenta don Octavio López Zaragozam quien desde hace 41 años se dedicó a rescatar esta fiesta que representa la liberación de la esclavitud en la comunidad de Coyolillo, municipio de Actopan.

“Las caretas pueden ocultar tristezas y alegrías o te pueden convertir en el animal que realmente eres, o en el diablo que siempre quisiste ser”, dice don Octavio, de rostro moreno y delgado, quien nos invita a su casa a comer los tradicionales chiles rellenos.

A los nueve años descubrió su gusto por el arte y elaboró su primera pequeña máscara con semilla de aguacate; después perfeccionó su habilidad y ahora es uno de los principales promotores de la fiesta negra.

El carnaval es una transformación, es la manera de manifestar sentimientos y contar al mundo que en Coyolillo la historia no fue de fiesta, sino del maltrato en que vivían y trabajaban los esclavos de las grandes haciendas.

Don Octavio tiene 56 años de edad y cada 12 meses llega a elaborar hasta 50 máscaras, las cuales vende o expone en diversas entidades del país, incluso en el extranjero.

Su trabajo ha viajado a Estados Unidos de Norte América, España, Alemania, Francia, Japón, Cuba, Argentina, Inglaterra y hasta en universidades fuera del país, donde ha presentado sus obras de arte.

Recuerda que con el entonces gobernador Miguel Alemán Velasco (1998-2004) cuando la fiesta de Coyolillo comenzó a tener mayor auge por la promoción que le dio el Gobierno del Estado de Veracruz, «y desde entonces la localidad fue más conocida”.

Ahora llegan cientos de turistas a este rincón africano de Veracruz, donde los colores se fusionan entre trajes holgados, máscaras cornudas, penachos vibrantes o cabelleras acompañadas de rostros monstruosos, tal y como creían o imaginaban que eran sus «amos» que pagaban para mantenerlos en esclavitud.

 

El carnaval de Coyolillo

Para representar la liberación de la esclavitud, los habitantes de Coyolillo, municipio de Actopan, crearon su carnaval. Con trajes coloridos y máscaras cornudas o de monstruos bailan por las principales calles de la localidad.

Se trata de un poblado fundado por africanos, quienes al independizarse se refugiaron en un cerro cercano a las haciendas donde laboraban.

La fecha del inicio del carnaval no se conoce con exactitud, aunque se cree que puede tener más de 150 años.

Los antepasados de los actuales pobladores del lugar fueron esclavos africanos que trabajaron para las haciendas de Almolonga en el siglo XVIII en las inmediaciones de la antigua Xalapa.

Las características físicas de los pobladores dan una pista de las regiones de las que vinieron sus ancestros, se les observa con piel morena y cuerpo esbelto, propio del norte de África.

Coyolillo se ubica a 38 kilómetros de la capital veracruzana, la cabecera municipal es Actopan.

Sus primeros habitantes fueron esclavos de origen africano, liberados del Trapiche del Rosario y de Almolonga.


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