Rúbrica

El peor enemigo de las mujeres
Por Aurelio Contreras Moreno
La noche del pasado 28 de abril, Karen Nataly Guzmán Eva fue sacada a la fuerza
de su domicilio particular en Xalapa. Diez días después, su cadáver fue
encontrado debajo de un yerberío con el que su asesino pretendió ocultarlo, en
una colonia de la capital de Veracruz.
Ella se convirtió en la décima mujer asesinada en Xalapa entre 2017 y 2018. El
suyo, un claro caso de feminicidio. De esos de los que el gobernador de Veracruz,
Miguel Ángel Yunes Linares, no quiere hablar porque, desde su perspectiva,
llamarles así es un asunto “político”.
Pero no. Los feminicidios están definidos como los asesinatos de mujeres por su
condición de género. Cuando las matan por el hecho de ser mujeres. En el caso
específico de Karen Nataly Guzmán, y de acuerdo con la propia versión oficial de
la Fiscalía General del Estado, su asesino era un “amigo” que estaba obsesionado
con ella, que incluso tiene tatuadas en el cuerpo las iniciales “KNGA”, y que tras
plagiarla, la violó y la estranguló. ¿Dónde está lo político aquí?
La violencia ejercida en contra de las mujeres en Veracruz es un fenómeno que,
como muchos otros, no ha sido atendido diligentemente por el gobierno estatal. Ni
por el anterior, que era una desgracia de indolencia y corrupción, ni por el actual.
Entre los dos, llevan dos alertas de género emitidas por la Secretaría de
Gobernación, y varios organismos civiles están demandando una tercera ante el
incumplimiento de la administración estatal a las recomendaciones que se le
hicieron.
El desdén hacia este tema de derechos humanos fundamentales es evidente,
como queda claro con las solas declaraciones del gobernador Yunes Linares. Pero
sobre todo, con la actuación de las instancias que deberían dar una respuesta
institucional al fenómeno de la violencia contra las mujeres.
Para muestra, la Fiscalía Especializada en Investigación de Delitos de Violencia
contra la Familia, Mujeres, Niñas y Niños y de Trata de Personas, está acéfala, y
su tarea la tienen que desarrollar en otras instancias, con otras atribuciones y
deberes, como la Fiscalía para la Atención de Denuncias por Personas
Desaparecidas o la de Asuntos Indígenas y Derechos Humanos.
Pero para personeros del régimen gobernante como el diputado local panista y
candidato a la reelección, Sergio Hernández Hernández, eso no tiene importancia,
pues según él, el peor enemigo de una mujer es otra mujer.
Miente. El peor enemigo de una mujer es la indolencia para hacer frente a la
violencia y la impunidad, lo cual también es una forma de corrupción.
El candidato de la delincuencia organizada
Ya fuera por creerse chistoso o porque lo diga en serio, la última barbaridad del
empresario cordobés José Abella merecería llamar la atención de la PGR para
abrirle una investigación.

Resulta que el candidato del Partido Verde a la diputación federal por Córdoba
publicó en su cuenta de Facebook un mensaje oprobioso, que bien podría
constituir un delito: “a todo el público en general y también a la delincuencia
organizada, se les ordena, que voten por mí. Vota por el Verde, vota pro
elYoMerolas (sic)”.
Hace unas cuantas semanas, por la misma vía, el también dueño del periódico El
Buen Tono había llamado a caminar con él “a esas mujeres que su esposo está a
punto de dejarlas por gordas y fodongas, que no son capaces de bajar un kilo ni
yendo a bailar a Chalma”, lo que le valió severas críticas por su evidente misoginia
y falta de respeto.
Pero lo de llamar a votar por él a la delincuencia organizada ha superado cualquier
límite y debería ser motivo para que el INE, por lo menos, le cancelara el registro.
Y para que la PGR inicie una investigación en su contra.
La irresponsabilidad y la apología del delito en redes sociales deben tener
consecuencias siempre. Incluyendo a papanatas que se creen intocables.
Email: aureliocontreras@gmail.com
Twitter: @yeyocontreras

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