Hora Cero

El pésimo transporte veracruzano
Luis Alberto Romero
Un grupo de transportistas veracruzanos amenazó este jueves con pasar por alto las disposiciones oficiales en materia tarifaria, y aumentar el precio del pasaje.
Son concesionarios del transporte público que dicen estar cansados de pedir autorización para subir las tarifas, sin que la autoridad competente, el gobierno del estado, acepte su petición; por ello aseguraron que a partir de este sábado subir a un autobús del transporte urbano costará diez pesos por persona.
También dijeron que niños, ancianos y estudiantes deberán cubrir la misma cuota, diez pesos.
“La medida será para las más de 8 mil concesiones que hay en los 212 ayuntamientos de la entidad Veracruzana”, subrayó el representante de la Asociación de Transportistas del Estado de Veracruz, Víctor Castelán, quien aclaró que no tienen permiso del Gobierno del Estado; “el mandatario Miguel Ángel Yunes ha hecho caso omiso a las demandas de incremento”, dijo.
Se trata de una decisión unilateral y arbitraria, que representará, en el remoto caso de que se concrete, un fuerte golpe para la economía de las familias con menos ingresos económicos.
La conferencia de los transportistas se desarrolló este jueves en la zona conurbada Veracruz-Boca del Río, donde los reporteros cuestionaron a los empresarios sobre la posible reacción de las autoridades; dijeron los transportistas que confían en que el gobernador “los entienda de aquí al sábado”, algo que parecería un escenario imposible.
Si el actual gobierno estatal no ha permitido hasta ahora ese aumento, no se cree que lo haga mediante ese tipo de presiones; por otro lado, el ejecutivo veracruzano no se ha caracterizado precisamente por una mano blanda; al contrario, lo que se espera es que el aumento no se concrete; y que los empresarios del trasporte reculen porque si no lo hacen, podrían ser retenidas las unidades y, en casos extremos, las concesiones estarían en riesgo.
Yunes Linares ha declarado en reiteradas ocasiones que no habrá aumento; al iniciar agosto, por ejemplo, ante la amenaza de incrementos al margen de las tarifas oficiales, el mandatario veracruzano ordenó la implementación de operativos para detener a las unidades que incurran en esas prácticas.
En diciembre pasado, ya con un año en el gobierno del estado, el ejecutivo veracruzano descartó el incremento a las tarifas y contrario a ello comenzó a delinear lo que sería el programa de regularización del transporte; en esa ocasión, Yunes Linares dijo “lo primero que haremos es poner orden porque hay un desorden brutal; se dieron miles de concesiones, se vendieron miles de concesiones en los últimos 12 años…”
El punto es que cada vez que el gobernador ha sido entrevistado sobre ese tema, cada vez que ha tocado el asunto, ha descartado los incrementos; difícilmente ahora dará marcha atrás a esa postura.
El tema es útil para referirse al pésimo servicio de transporte con que cuentan los veracruzanos; lo común es observar que unidades chatarra, verdaderas cafeteras, ruedan por las calles de los municipios del estado. Hay casos de unidades modelo 1990 que todavía circulan.
Lo peor es que por años los empresarios del sector se han resistido a la renovación de su parque vehicular; son pocos los concesionarios que invierten o se preocupan por mejorar el servicio y, de paso, capacitar a sus conductores.
Es cierto que las tarifas del transporte urbano deben ser revisadas (por los aumentos a refacciones, combustibles, etcétera), pero más que eso lo que deben revisar las autoridades son las pésimas condiciones de las unidades y el mal servicio que se ofrece al usuario. @luisromero85

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