Hora Cero

PANAL y PES, el finiquito

Luis Alberto Romero

Dos partidos políticos, Nueva Alianza y Encuentro Social, no alcanzaron el tres por ciento de la votación en el pasado proceso electoral.

Ello representa la pérdida del registro para esas dos fuerzas políticas, que tendrán –gracias a sus alianzas– posiciones de mayoría relativa, aunque no de representación proporcional en el nuevo Congreso. PES contará con 31 diputados (todos plurinominales) y PANAL, con dos.

El PES tuvo 2.7 por ciento de los votos en la elección presidencial; 2.4 en la de diputados; y 2.3 en la de senadores; en ninguno de los casos superó el 3 por ciento. Igual ocurrió con PANAL: 0.99 por ciento en la contienda presidencial; 2.4 en la de diputados; y 2.3 en la de senadores. Por esos malos resultados, ambas fuerzas políticas perdieron su registro y, por consiguiente, sus prerrogativas.

Para esos dos partidos, la elección de 2018 fue una catástrofe, a pesar de sus respectivas alianzas; PES se sumó a Morena y PT; en tanto que Panal lo hizo con el PRI y con el Partido Verde.

Lo más probable, nos dicen, es que los legisladores de Panal se sumen al PRI; y que algunos de Encuentro Social –no todos– se vayan a la bancada de Morena.

El PRI no es, como se especulaba una vez que se conocieron los resultados de la contienda del primero de julio pasado, la quinta fuerza política en la Cámara Baja; será la tercera con 45 diputados, poco más de la mitad de los que tendrá Acción Nacional (80). Por cada legislador federal priista habrá 5 de Morena, partido que cuenta con una aplastante mayoría en el Congreso.

Volviendo al tema de los partidos que pierden su registro, PES y Panal, desde inicios de agosto, el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación había desechado los recursos de impugnación, por lo que se infería que su desaparición era inminente.

Este miércoles, en un boletín marcado con el número 445, el Instituto Nacional Electoral dio a conocer el inicio del proceso de liquidación de los partidos que no conservan su registro: serán inventariados sus bienes (que fueron adquiridos con recursos públicos; es decir, con sus prerrogativas).

Definió el INE que el proceso de liquidación iniciará con los compromisos laborales; luego, los pasivos con la autoridad electoral, impuestos y acreedores. Agrega que los gastos de liquidación tendrán que cubrirse con el propio patrimonio de los partidos.

Termina así, con una pobre participación política y una paupérrima cosecha de votos, la historia de esos dos partidos, que tuvieron en procesos anteriores resultados más o menos competitivos: Nueva Alianza, por ejemplo, llegó a tener casi 500 mil afiliados; en la elección presidencial de 2012, con Gabriel Quadri como candidato, superó el millón 100 mil sufragios; pero luego pasó de 10 a 2 curules en la Cámara Baja de 2015 a 2018.

El PES, por su parte, tenía 8 diputados federales hasta la pasada legislatura; ahora tendrá más de 30 gracias a su alianza con Morena, pero igual perderá el registro. Encuentro Social no tenía senadores y ahora tendrá 8. El partido creció en cuanto a sus representantes, pero ese crecimiento fue producto de su estrategia de coalición, pero no obedece a un crecimiento real.

En Veracruz, Panal y PES tuvieron una presencia más o menos decorosa: en las elecciones municipales de 2017, Nueva Alianza logró la victoria en 16 ayuntamientos; Encuentro Social, en 6. La diferencia, además de las posiciones, radicó en los porcentajes de la votación en ese proceso: Panal, 6.5; y PES, 2,94.

Diputados y alcaldes de esos dos partidos se quedarán, por decirlo de esa manera, huérfanos, dada la muerte de esa fuerza política, de tal forma que en los primeros reacomodos se espera que los cambien de camisa a conveniencia. @luisromero85

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