La vuelta a Veracruz en un teclazo

La Biblioteca Central de Xalapa

Por Yamiri Rodríguez Madrid

Ubicada en la icónica esquina de Juárez 2, en pleno centro de la capital veracruzana, está viendo pasar el tiempo en su contra la Biblioteca Pública Central Estatal de la Ciudad de Xalapa.
Inscrita en el Sistema de Información Cultural (SIC), de la Secretaría de Cultura, se supone realiza préstamo interno y a domicilio, consulta, orientación a usuarios, fomento a la lectura, así como acceso a la información con equipo de cómputo y/o conectividad.
Pero si con solo pasar por su frente causa pena el estado en que se encuentra el inmueble, imagínese cómo está al entrar.
Hace años nadie pinta la antigua casona que forma parte del polígono histórico del primer cuadro de Xalapa, mucho menos se ocupan de su interior, por lo que algunos ejemplares ya se están perdiendo, ante la indiferencia, la indolencia, de las autoridades supuestamente encargadas de custodiarla.
En la misma situación se encuentra la Biblioteca Carlos Fuentes, inaugurada por el gobernador Miguel Alemán Velasco. Su fachada es ya una ruina por temas políticos, pues cuando fue presidenta municipal Elizabeth Morales García, colocó ahí uno de sus carísimos jardines verticales que le daban vista al edificio situado en la esquina de Úrsulo Galván –a propósito, también, en el corazón de la ciudad-; luego llegó Américo Zúñiga Martínez y, por diferencias con su antecesora, a pesar de ser del mismo partido, lo dejó secar. Al actual munícipe, Pedro Hipólito Rodríguez Herrero le tocó solo llegar a arrancar las hierbas secas que cuelgan aún de la biblioteca.
Si bien ambos recintos son responsabilidad de la Secretaría de Educación de Veracruz (SEV), los municipios también llevan una parte, por lo que ambos comparten la carga de indiferencia y desdén que hay hacia nuestras bibliotecas.
Desafortunadamente la gente cada vez lee menos, en México y en Veracruz. Los precios de los libros están por las nubes. Es cierto que hoy hay un mundo de ediciones digitales, pero no debemos ni podemos permitir que las bibliotecas desaparezcan, pues un buen libro nos transporta a otras épocas, a lugares inimaginables; una buena lectura es y será siempre el alimento del alma. Hay que cerrar el paso a la ignorancia.
@YamiriRodríguez

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