Hora Cero

Veracruz, entre la desocupación y la pobreza laboral

Luis Alberto Romero

El Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática dio a conocer los indicadores de ocupación y empleo, con datos actualizados a septiembre del presente año.

En el ámbito nacional destaca una tasa de desocupación (población económicamente activa que no trabajó siquiera una hora a la semana) de 3.3 por ciento, igual que en el mismo periodo de hace un año.

El Inegi ubica la tasa de subocupación (personas ocupadas pero con necesidad de trabajar más para tener mayores ingresos) en 6.7 por ciento, un punto porcentual debajo de los números registrados en 2017.

La informalidad (población laboralmente vulnerable) fue durante septiembre del presente año de 56.8 por ciento; en tanto que la tasa de ocupación en el sector informal se ubicó en 27.5 por ciento; este último caso incluye a personas ocupadas en unidades económicas no agropecuarias que carecen de registros contables.

Veracruz no registra números positivos en la tendencia del empleo, dado que la tasa de desocupación pasó en un año de 3.1 a 3.6 por ciento, lo cual nos habla de la pérdida de plazas laborales.

La entidad gobernada por Miguel Ángel Yunes tiene una población de más de 8 millones 200 mil habitantes; la población económicamente activa, de acuerdo con datos de la Secretaría del Trabajo, es de casi 3 millones 300 mil.

Al cruzar las variables de población económicamente activa y tasa de desocupación encontramos que la pérdida de empleos es de 16 mil 500 espacios laborales. Esa cifra se suma a los más de 107 mil veracruzanos desocupados, que reconoció al segundo trimestre del año la Secretaría del Trabajo.

Habría en Veracruz poco más de 120 mil personas sin empleo.

Eso sin contar con más de la mitad de la población económicamente activa de la entidad que se ubica en la casilla de la informalidad laboral.

Habría que destacar, por otro lado, que más de 660 mil trabajadores veracruzanos tienen un ingreso inferior a un salario mínimo, mientras casi 230 mil no perciben ingresos, de tal manera que casi 900 mil habitantes de la entidad sobreviven en condición paupérrima.

El Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social, Coneval, ubica el porcentaje de la población veracruzana con ingreso laboral inferior al costo de la canasta básica alimentaria en 52.3 por ciento; esto es que más de la mitad de los habitantes del estado tienen un ingreso que los coloca en una situación de grave vulnerabilidad.

Los actuales números de Veracruz en materia de población vulnerable por ingresos son muy similares a los registrados en 2015, penúltimo año del sexenio de Javier Duarte.

No sólo eso: Veracruz es el sexto estado del país cuya población percibe los menores salarios en promedio. En el ámbito nacional, el ingreso promedio es de 6 mil 117 pesos mensuales; en la entidad es de 5 mil 500.

Por cierto, es Veracruz una de las entidades con menor proporción de trabajadores asegurados al Instituto Mexicano del Seguro Social: el promedio nacional es de 54 por ciento; en Veracruz dicho indicador apenas se ubica en 32 puntos.

Es, en síntesis, la realidad de un estado que no ha podido superar sus condiciones de pobreza laboral, desocupación, bajos salarios e informalidad. @luisromero85

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