Desde el Café

¿De qué Veracruz habla, señor gobernador?
Bernardo Gutiérrez Parra
En uno de sus promocionales con motivo de su segundo y último Informe de Gobierno, Miguel Ángel Yunes dice textual: “En sólo dos años logramos recuperar la paz y la estabilidad social en Veracruz. Antes era un caos: bloqueadas las carreteras, bloqueadas las avenidas; todo era bloqueo y manifestaciones. Hoy se transita con toda libertad, se respira un ambiente distinto”.

El gobernador se refiere a las manifestaciones y bloqueos que se organizaron en el ocaso del duartismo. Pero no dice ni media palabra de la seguridad que prometió a los veracruzanos porque ésta no existe; salió huyendo de la entidad (hace precisamente dos años), cuando la violencia comenzó a escalar a niveles nunca vistos.

Y sigue subiendo.

En los nueve días que corren de éste su último mes como gobernador, van 25 ejecutados. Eso sin contar los secuestros, desapariciones y asaltos que suman en total una cantidad mayor a la de los propios ejecutados.

Lo que sucedió este jueves con el asesinato de una estudiante de medicina en Ciudad Mendoza y la ejecución de una joven madre en Poza Rica, es para que nos pasmáramos, pero por desgracia ya perdimos nuestra capacidad de asombro.

¿Este es el Veracruz que nos prometió, señor gobernador? ¿Para eso luchó 30 años con tal de llegar a la gubernatura?

La joven asesinada se llamaba Valeria Cruz Medel y era hija de la diputada federal de Morena, Carmen Medel. Quizá por eso se movilizaron los cuerpos policiacos (tan lentos en otras ocasiones) para dar con el paradero del asesino. Y lo encontraron. Le decían “Richy”, confundió a Valeria con otra mujer y le pegó nueve balazos. Pero ¿qué creen? Richy fue asesinado horas después, seguramente por sus cómplices. Y fin del caso.

Puede que así hayan sucedido las cosas, pero nadie las cree cuando las da a conocer un hombre como Yunes Linares que ha hecho de la mentira su forma de vida.

¿Y la mujer asesinada en Poza Rica?

Lo único que se sabe es que se llamaba Rocío Ortiz, tenía 38 años y vendía nieve para subsistir. Se despidió de su hijo en la puerta de la secundaria, caminó diez pasos y se topó con dos sujetos que la mataron de tres balazos. Pero para ella no hubo palabras de duelo del gobernador, como tampoco envió el pésame a la familia.

¿La policía busca a los asesinos de Rocío? No. Al menos no con la premura con la que buscaron al asesino de Valeria. Sin duda estos sujetos andan por ahí muy quitados de la pena, sabedores de que cometieron un crimen perfecto.

Enterada del asesinato de su hija, la diputada Carmen Medel gritó presa del dolor: “¡Mi hija! ¡Mi hija! ¡Valeria! ¡Valeria! ¡Asesinaron a mi hija! ¡No, no! ¡Mi hija! ¡Maldito Yunes!”

Estas dos últimas palabras ¿cuántas veces no las habrán expresado familiares de otros ejecutados o desaparecidos? ¿Cuántas veces no las habrán dicho los burócratas corridos ignominiosamente de su trabajo, los campesinos que llevan dos años esperando sus apoyos, los empresarios que han sido tratados peor que mendigos, e incluso los migrantes centroamericanos a los que el gobernador ofreció transporte gratis y horas después los mandó al diablo?

Pero Yunes está como que en otro canal, en una entidad idílica donde no pasa nada y “se respira un ambiente distinto”.

¿Sus palabras son producto de la desfachatez o la desvergüenza? No, el hombre cree firmemente que ha sido un buen gobernador. Y de ahí no lo van a sacar.

Igual lo creyeron sus antecesores Fidel Herrera y Javier Duarte, a pesar de que ambos se fueron pisando y chacualeando la sangre de cientos de ejecutados y cercenados.

Si Yunes Linares tuviera tantita ética y vergüenza, ordenaría que se retiraran sus promocionales porque están atascados de mentiras. Pero no lo hará porque carece de estos atributos.

Por otra parte, si piensa que todos lo aman en Veracruz qué equivocado está. Su mal llevada venganza contra los duartistas; sus groserías y descalificaciones contra quienes no piensan como él, las sospechas sobre desviación de millonarios recursos; los enemigos que se ha echado encima los últimos 730 días y que lo quieren ver en la cárcel, le están sumando enconos y resentimientos que deberían preocuparle.

Y es que sin duda, estos enconos y resentimientos le borrarán la sonrisa a partir del 1 de diciembre.

bernardogup@hotmail.com

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