Desde el Café

Hipólito Rodríguez y las próximas posadas
Bernardo Gutiérrez Parra
En el Parque Juárez de la ciudad de Xalapa se exhibe una muestra fotográfica con los “logros” del alcalde Hipólito Rodríguez Herrero en el primer año de su gobierno (bueno, así se dice).

Si tuviera tantita vergüenza la mandaría quitar. La muestra son fotos de reuniones insulsas; también de programas asistenciales estatales, federales y algunos municipales.

Llamó mi atención la foto de una “Asamblea de Conformación de Patronatos Vecinales para la Solicitud de Obra Pública”, donde se ve a los vecinos de una colonia carente de muchos servicios sonreír a la cámara.

De acuerdo con la óptica de Hipólito, si en una colonia necesitan una calle pavimentada, drenaje, agua potable o todo eso, los vecinos harán una asamblea donde discutirán qué es lo más urgente. Si es una calle pavimentada, harán su solicitud a la “Dirección de Calles por Pavimentar” y se sentarán a esperar a que les toque su turno.

Esto es una soberana jalada que no funcionó en países jodidísimos de Centro y Sudamérica, donde provocó marchas y protestas porque fue una tomadura de pelo para los más necesitados.

Hay fotos del Día Mundial sin Auto. Como si la conmemoración hubiera nacido en Xalapa en la administración de Hipólito y no en el año 2000 a iniciativa de la Comisión Europea.

También hay fotos de una exposición gráfica de Xalapa en Puebla; de acciones preventivas para disminuir enfermedades bucales; de consultas médicas para la población vulnerable; de asesorías psicológicas a niños y adolescentes y de transporte adaptado para discapacitados.

A excepción de la exposición en Puebla, lo demás son gráficas de programas pagados por la federación o el estado y no por el municipio. ¿Por qué los presume Hipólito como propios de su administración?
Hay fotos de entrega de dádivas como la que muestra a una joven recibiendo una Tablet; otra de una mujer a la que le dieron un cheque (no se ve la cantidad) como apoyo a su marido enfermo; otra más de la entrega de una impresora a una primaria, y una de la entrega de mil pesos a jóvenes estudiantes. En el pie de esta última dice que se apoya con esa cantidad a 88 mil jóvenes.

También hay fotos del primer torneo de voleibol de la liga municipal; de talleres de autoempleo; de capacitación para el manejo higiénico de los alimentos. Fotos de jornadas semanales de eliminación de criaderos de mosquitos; de talleres de cocina saludable y prevención de la obesidad. De prevención de violencia en el noviazgo, de atención de árboles caídos y atención de incendios.

En la sección de fotos de inauguración de obras destacan, por ser las únicas, la inauguración de obra en la calle Encinos, pero el pie de foto no dice qué fue lo que inauguró el alcalde; si la calle pavimentada o alguna tiendita de abarrotes que abrió un vecino.

También destaca la entrega de una cancha de usos múltiples en la congregación El Castillo, el alumbrado en el Tronconal y párale de contar, lector.

Ni por equivocación hay una foto que muestre calles pavimentadas, luminarias en alguna colonia, mercados rehabilitados, la inauguración de un kínder, el apoyo a escuelas, la entrega de uniformes a trabajadores de parques y jardines, la entrega de implementos para que hagan mejor su trabajo, la entrega de camiones para Limpia Pública, la inauguración de una toma de agua en alguna colonia popular. No, nada de eso. Bueno, ni siquiera hay una foto de un pinche bache tapado.

Con excepción de la calle Encinos, El Castillo y El Tronconal, donde presuntamente se entregaron “obras”, todo lo demás son apoyos asistenciales que los alcaldes que le precedieron englobaban en el renglón de “apoyos” y siempre le dieron crédito tanto al gobierno estatal como al federal.

El hecho de que Hipólito los presente en el parque Juárez como logros de su administración (o al menos así lo dé a entender), habla de que no conoce la vergüenza; pero además, habla de un presunto desvío de recursos.

¿Eso fue todo lo que hizo en un año con el multimillonario presupuesto que recibió?

Por mucho que diga lo contrario, le entregaron una ciudad de pie y la está dejando caer. Le toca hacer su parte y sin embargo no ha hecho nada.

Si piensa que la ciudadanía nunca le van a reclamar, qué equivocado está.

De acuerdo con una propuesta de Andrés Manuel López Obrador, en dos años los mexicanos irán a un referéndum a pedirle que siga como presidente o se vaya a su casa. Si ese referéndum lo hacen en Xalapa el próximo año cuando haya cumplido dos en el cargo, los xalapeños no dejarán que Hipólito llegue como alcalde a las posadas.

De eso puede estar seguro el xochimilca.

bernardogup@hotmail.com

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