Ante la represión policiaca de Omar Fayad en Hidalgo, la unidad del antorchismo nacional

Samuel Aguirre Ochoa

El principal problema de México es el de la concentración de la renta nacional en unas cuantas manos. Esta concentración trae aparejada que cada día haya más pobres, a pesar de que nuestro país es un país rico, es la catorceava economía a nivel mundial. La desigualdad social es el problema madre del cual surgen todos los otros males que aquejan a la actual sociedad, como por ejemplo: la falta de empleo, la falta de vivienda, que millones de familias vivan sin los servicios públicos básicos en sus casas; de que millones de personas se mueran de enfermedades curables o se queden sin estudiar, sin acceso a la cultura, al deporte, que caigan víctimas de la delincuencia e incluso que se estén muriendo de hambre.

Esta situación tiene como causa el sistema económico capitalista, en el que los dueños del capital viven del trabajo de las clases trabajadoras, la sociedad está mal organizada, pues no se busca el bienestar de las mayorías, sino que el objetivo de la producción es que unos cuantitos obtengan el máximo de ganancia para enriquecerse cada día más. Acaba de tomar el poder un gobierno que se autodenomina de izquierda, que ha dicho que acabará con la injusticia de este sistema explotador, que acabará con la pobreza. Sin embargo, la realidad está demostrando lo contrario de lo planteado por este gobierno, pues lo único que ha ofrecido es otorgar dinero a la gente mediante programas de transferencia monetaria directa (a esto se le puede llamar limosna oficial), pero a cambio de no hacer obras en los pueblos y las colonias ni instrumentar programas de vivienda, que son lo que verdaderamente beneficia a la gente pobre, pues elevan sus condiciones de vida.

En el estado de Hidalgo gobierna un partido diferente al del presidente de la República, su gobernador Omar Fayad Meneses es priísta, pero la política que está llevando a la práctica es idéntica o mucho peor a la de la administración morenista a nivel federal. Un cacicazgo morenisado que desde hace muchos años ha dominado la política y la economía en dicho estado, que ahora se le ha puesto de alfombra al presidente. Actualmente aprovechando los ataques de éste en contra de Antorcha muestra su esencia caciquil y en lugar de atender y resolver, como es su obligación legal, las necesidades de los campesinos, colonos e indígenas de ese estado, ha emprendido una campaña de represión policiaca en contra de ellos.

Veamos, el pasado 1° de abril fue baleada una camioneta donde viajaban cuatro activistas de Antorcha; el 10 de abril utilizó la fuerza pública para no dejar llegar a los antorchistas que se manifestaron debido a la no solución de las necesidades en sus comunidades, provocando incluso un accidente que tuvo consecuencias fatales; el 19 del mismo mes Omar Fayad mandó porros a golpear a los antorchistas que se encontraban en una manifestación pacífica enfrente del Palacio de Gobierno; el pasado 2 de mayo la policía estatal detuvo de manera arbitraria a cuatro antorchistas en Pachuca; han emprendido una campaña de hostigamiento policiaco en contra de los dirigentes antorchistas en Hidalgo y han movido a la prensa para que emprenda una campaña de ataques e injurias en su contra.

A todas luces se nota que no hay una gran diferencia entre el cacicazgo de Hidalgo y el gobierno de la 4T, en esencia son lo mismo, obedecen a los mismos intereses, a los de los dueños del capital, aunque uno se diga de izquierda y el otro sea priísta. El estado de Hidalgo es el séptimo más pobre del país y el 51% de su población vive en pobreza, razón por la cual miles de familias han visto en Antorcha la alternativa para resolver sus problemas más sentidos y conquistar mejores condiciones de vida, y durante los años que llevan luchando han tomado conciencia que a los pobres no les queda otro camino para conquistar el progreso para sus comunidades que la organización y la lucha, por lo que han resistido y resistirán la barbarie de Omar Fayad.

Pero además antorchistas hidalguenses no están solos, cuentan con el apoyo y el respaldo de miles de antorchistas veracruzanos que estamos al pendiente de los sucesos y dispuestos a sumarnos a su lucha en el momento en el que sea necesario. La lucha de los pobres de Hidalgo es la misma que la de los pobres de Veracruz, la misma que la de todos los pobres mexicanos. Por eso les decimos hermanos hidalguenses, sentimos su lucha como nuestra, la hacemos nuestra y desde aquí les decimos que triunfaremos. La verdad histórica está de nuestro lado, el pueblo pobre cada día toma mayor conciencia de que es víctima de la opresión de unos cuantos, y de su gobierno que está para defenderlos utilizando a las fuerzas represoras.

Lo que sucede en Hidalgo es consecuencia de la desigualdad, hay que tenerlo claro para seguir construyendo una organización del pueblo que tarde que temprano acabará con ella.

Este es el ejemplo de un texto alternativo

DEJA UNA RESPUESTA

Please enter your comment!
Please enter your name here