Desde el café

Ni aunque se lleve de corbata a Veracruz

Bernardo Gutiérrez Parra

Un amigo que es amante de las encuestas y que no puede ver ni en pintura a Cuitláhuac García Jiménez, me enseñó la última de Arias Consultores donde el gobernador sale muy mal parado ya que está por debajo de sus porcentajes de mayo y abril. En síntesis, sus cifras están pal perro.

Hecho unas pascuas me dijo que con esos números “ahora sí se va Cuitláhuac”. Y es que por un pelito el mandatario estatal no estuvo en la lista de los cinco gobernadores peor evaluados de junio. Ocupó el lugar 26 de 32 con un porcentaje de aceptación del 14.3 por ciento, por un 75.3 por ciento que reprueban su gestión.

La desbarrancada que se dio en apenas treinta días fue bárbara ya que en mayo tenía una aceptación del 29.9 por ciento contra un 66.3 de rechazo.

En la antesala del sótano Cuitláhuac sólo aparece arriba de Carlos Joaquín González, gobernador de Quintana Roo, que también se salvó de estar en la quinteta fatídica donde aparecen Claudia Sheinbaum, Alfredo del Mazo, Jaime Rodríguez Calderón, Cuauhtémoc Blanco y Francisco Vega de la Madrid, como los cinco peor evaluados.

Su único resultado aceptable lo obtuvo en su relación con el presidente Andrés Manuel López Obrador. El 62.7 por ciento de los encuestados consideró que es buena, pero el problema es que se fue al tercer lugar ya que en mayo ocupó el primero con un porcentaje del 65.7

De ahí en fuera Cuitláhuac va cuesta abajo en la rodada.

A la pregunta ¿Qué tanta confianza le inspira su gobernador? Dos de cada diez veracruzanos (19.0%), dijeron que les inspira confianza, contra ocho de diez (81.0%), que dijeron que no.

El 23.3 por ciento piensa que ha mejorado la entrega de apoyos y el 63.6 lo niega. Un 11.2 por ciento dijo que ha mejorado la obra pública estatal, pero el 84.8 contestó negativamente. El 87.1 por ciento aseguró que no han mejorado los servicios de Salud por un 6.5 por ciento que contestó de manera afirmativa.

Hace unos días Cuitláhuac comentó que el turismo en Veracruz aumentó un… ¡300 por ciento!, cuando las vacaciones de Semana Santa fueron las peores en años lo que obligó al cierre de varios hoteles, restaurantes y docenas de tiendas.

Pero para que no quedara duda de que casi nadie le creyó, los encuestados lo mandaron al último lugar en ese renglón ya que sólo el 8.0 por ciento dijo que el turismo mejoró, contra un 81.2 por ciento que contestó que eso no es cierto.

En seguridad también le fue peor que en mayo y abril. El 93.0 por ciento de los encuestados dijo que la seguridad no ha mejorado, y el 90.5 por ciento manifestó que no se sienten seguros en Veracruz.

Mi amigo se veía honestamente feliz y no hubo manera de convencerlo que las encuestas no tumban a los malos gobernantes, y eso que le puse como ejemplos a Daniel Ortega, Nicolás Maduro y al mismo Enrique Peña Nieto, evaluado como el peor presidente que ha tenido el país.

Ya podrá venirse abajo la economía de Veracruz (lo que ya sucedió), ya podrá haber falta de liquidez (la hay desde hace cuatro meses). Ya puede seguir creciendo el desempleo, la inseguridad y la violencia. Pueden multiplicarse los feminicidios, los secuestros, los pobres y los jodidos, que mientras no baje el pulgar Andrés Manuel López Obrador, Cuitláhuac seguirá más firme en la gubernatura que los pilares que sostienen a la Catedral de Xalapa.

Ya podrá seguir diciendo dislates y seguir abusando de su nepotismo e ineptitud; ya podrá aparecer en los últimos lugares de todas las encuestas del país. Y en resumen, ya puede llevarse de corbata a todo el estado que nada de eso moverá al señor gobernador, para desventura de los veracruzanos. Incluidos el millón 600 mil que votaron por él y de los que al menos la mitad ya se arrepintieron.

Si no crees esto último lector, organízate una encuesta.

bernardogup@hotmail.com

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