Jóvenes Construyendo el Futuro y la verdadera solución al desempleo en México

Andi Uriel Hernández Sánchez *

En las últimas semanas se ha dado a conocer información relevante sobre el funcionamiento de uno de los programas estelares del régimen morenista, se trata de Jóvenes Construyendo el Futuro. La inscripción al programa fue cerrada a pesar de haberse cumplido de un millón de jóvenes afiliados, solo se inscribieron 900 mil. Hay una evidente falta de interés de los ninis (número calculado en 7 millones y medio) para inscribirse al programa.

Muchos jóvenes que iniciaron su trámite de inscripción desistieron posteriormente, porque las vacantes de capacitación que les ofertaron no se ajustaron a sus aspiraciones de preparación, y los que sí lo hacían se encontraban lejos de sus hogares, con lo que de aceptarlos, la beca recibida de $3,600 mensuales se gastaría en pasajes y comida, o en renta si decidían mudarse más cerca de sus potenciales empleos. Además, una importante cantidad de vacantes se concentró en micronegocios, es decir, tienditas de abarrotes, verdulerías, carnicerías, carpinterías, talleres mecánicos, etc., los puestos ofertados eran para trabajo de “mostrador” o para atención al cliente y a muchos pareció no interesarles.

Tal vez alguno piense que tomando en cuenta que los jóvenes que solicitan la beca están sin ocupación (no estudian, no trabajan), deberían aceptar cualquier opción, pero no se debe olvidar que el objetivo del programa es capacitarlos en alguna actividad productiva, para que posteriormente se inserten de manera formal al campo laboral o en su defecto para que emprendan su propio negocio, pues el apoyo solo dura un año, sin posibilidad de reincorporación, por lo que pasado ese término volverán a su anterior condición; ello vuelve imperativo una buena capacitación en algún verdadero oficio o trabajo de oficina, pues incluso para emprender se requiere dinero, del que muchos de ellos no disponen. Y dado que muchas vacantes no llenan estos requisitos, los jóvenes decidieron no participar.

Sin embargo, hay una buena cantidad de becarios, ocupados fundamentalmente en los micronegocios o en las áreas del gobierno (federal, estatal y municipal) que sí se presentan a laborar y que son víctimas de maltrato, discriminación y explotación, hechos que están documentados. Por ejemplo, un joven jalapeño llamado Carlos Francisco, denunció que en su primer centro de capacitación en que se le enseñaría el negocio de las bienes raíces, en realidad se le usaba para “barrer, ir por las tortillas y limpiar los desechos del perro” (Diario de Xalapa, No. 27,188). En el caso de los que laboran en áreas de gobierno, estoy bien informado de que laboran más de 12 horas, les negaron vacaciones en este periodo y constantemente les recuerdan que son becarios y no tienen derecho a quejarse pues de hacerlo los pondrán “de patitas en la calle”; los jóvenes se mantienen en estas condiciones, porque sus responsables de área les prometen  que al finalizar su año de capacitación elegirán a los mejores para que se queden a trabajar de planta, lo que es con seguridad una mentira.

Nada o muy poco de lo anteriormente descrito es responsabilidad de los que se han inscrito al programa o pretendan hacerlo, pues evidentemente hay una necesidad inmensa de empleo en México, tenemos al 60% de nuestra Población Económicamente Activa viviendo del trabajo informal, sin prestaciones y ganando lo indispensable para vivir y poco más de 2 millones de personas en edad de trabajar están totalmente desempleadas, en un país así no debiera extrañar que el nivel de pobreza y violencia sean tan altos. Sin embargo, se necesita un cambio en el modelo económico para combatir enserio y de raíz estos problemas, en este sentido Jóvenes Construyendo el Futuro es solo un paliativo, mal dirigido y vigilado, que no pretende solucionarlos.

El Secretario General del Movimiento Antorchista Nacional, Ing. Aquiles Córdova Morán en su discurso en San Luis Potosí, con motivo de la primera celebración del 45 Aniversario de esta organización, señaló que el modelo neoliberal, vigente en el mundo y en México, ha resultado ser muy bueno para producir riqueza (somos la 14va economía mundial), pero que no cuenta con mecanismos automáticos para repartirla, las leyes del mercado, no reparten la riqueza, al contrario, la concentran en unas cuantas manos y por tanto es precisa la intervención del gobierno.

Dijo que para que existan empleos y además bien remunerados se necesita que la economía de México siga creciendo, pero que las ganancias de las empresas no deben acumularse en los bancos o salir del país, sino que los empresarios conscientes de que tienen una responsabilidad social, deben reinvertir una parte de sus ganancias para generar plaza laborales, pero además debía dársele prioridad al mercado interno antes que a la inversión extranjera. Además, en acuerdo con los empresarios, es necesario una política fiscal progresiva, donde paguen más impuestos los que más gana, para que el gobierno disponga de más recursos que pueda reorientar a la creación de empleos mediante la inversión en el combate a la carencia de vivienda, educación, servicios básicos en los pueblos y colonias; además de incentivar el desarrollo científico que beneficie a la producción nacional. La generación de trabajos estables y bien pagados iría equilibrando cada vez más la carga fiscal entre todos. Un círculo virtuoso que pondrá en práctica el Movimiento Antorchista, siendo gobierno.

Lo anterior, parece muy lejano y poco eficaz para la problemática que hoy viven los jóvenes sin oportunidades laborales, pero no lo es, no se está convocando a abandonar el programa, sino a participar de él a sabiendas de que no es la solución, a que por ahora se organicen y luchen para defenderse de los atropellos que cometen en su contra y a que luchen por más espacios y mejores puestos de capacitación; pero sobre todo a que se den cuenta que la única solución real a la falta de empleo en México únicamente la está dando, hasta donde sé, el Movimiento Antorchista Nacional, que se registrará muy pronto como partido político, para competir en elecciones democráticas por el poder de México. Adherirse a este movimiento progresista es sin duda la única y verdadera solución.

 

* Vocero del Movimiento Antorchista en Veracruz

Compartir