De chile, dulce y manteca; hay candidatos al ORFIS para todos los gustos. Algunos, con experiencia, trayectoria y cartas credenciales sobresalientes; otros, arrastrando un pasado que los vuelve impresentables, pero todos encienden sus veladoras en busca del milagro, porque el nombramiento representa 7 años en la comodidad del presupuesto.

En la Comisión de Vigilancia tendrán que aplicar un primer filtro que excluya a quienes nada tienen  que hacer en ese proceso.

La parte interesante vendrá dentro de algunos días.

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