Sistema de Salud en Veracruz, colapsado

Andi Uriel Hernández Sánchez *

Además de la falta de obra pública y índice delictivo que no cede, el otro problema gravísimo que padecen los veracruzanos, particularmente los más humildes, es el total colapso en el que se encuentra el sistema de salud pública del estado y que los golpea sensiblemente, porque muchos no cuentan con los recursos necesarios para acudir a sanatorios particulares y curarse.

Hay un grave desabasto de medicamentos para atacar enfermedades crónicas muy delicadas como el cáncer, de manera particular, esta semana padres de familia de niños enfermos de cáncer, pacientes de la Torre Pediátrica en el puerto de Veracruz, acusaron que desde hace cuatro meses, los niños no reciben sus quimioterapias por la falta de medicamentos, situación que los desespera pues tampoco pueden adquirirlos por su cuenta debido a sus elevados costos.  Veracruz ocupa, además, el primer lugar en el número de mujeres enfermas de VIH, a pesar de lo cual, no hay medicamentos suficientes para atender a los pacientes infectados.

El pasado jueves, también,  el director General de Epidemiología de la Secretaría de Salud Federal, José Luis Alomía Zegarra, aseguró que Veracruz concentra el 28% de los enfermos por dengue en todo el país, siendo por tanto la entidad con más infectados por esta enfermedad viral, se habla de más de 4 mil casos. Por lo que hay una sobresaturación de pacientes en los hospitales públicos y tampoco existen medicinas ni médicos suficientes para atenderles, por lo que está enfermedad perfectamente controlable y prevenible ha provocado la muerte de varias personas. Y es que el problema es de origen, las autoridades “omitieron” la compra de pesticidas para realizar campañas de fumigación, y tampoco programaron a tiempo las de descacharrización. Es más, dentro del apartado de salud pública del Plan Veracruzano de Desarrollo, no se consideraron acciones ni presupuesto para prevenir y atender las enfermedades virales y estacionarias de esta época del año.

Es de resaltar, que el propio José Luis Alomía, funcionario federal, señaló que existía en Veracruz una total despreocupación de parte de los encargados del sector salud para hacer frente a este y a otros posibles brotes epidémicos, pues no hay personal capacitado para realizar un seguimiento del número y frecuencia de enfermos y determinar a tiempo el peligro de que otras enfermedades se propaguen. Y si a la omisión dolosa de las autoridades se le suman las condiciones objetivas, como el cambio climático que ha vuelto más calurosas las zonas de montaña (donde antes el dengue era poco expandible) y la situación de pobreza y hacinamiento de los habitantes de las zonas populares, el resultado será fácilmente una epidemia como la que hoy se vive.

Pero el dengue, no es la única enfermedad que amenaza en convertirse en pandemia, también la influenza, misma que según datos del Sistema Único de Información para la Vigilancia Epidemiológica ha provocado la muerte de cuando menos 5 personas, pero que se expande rápidamente a lo largo del estado. La culpable, otra vez la falta de capacidad material y humana de los hospitales para hacerle frente.

Todo esto ocurre mientras el titular de la Secretaría de Salud, Dr. Roberto Ramos Alor, niega que la situación sea grave en el caso del dengue y omite manifestar su opinión en el caso de la falta de medicamentos para atender a los enfermos de cáncer y VIH, rehuyendo de la prensa y lanzando boletines a los directores de clínicas y hospitales para que se abstengan de opinar ante los medios de comunicación, evitando con ello que sigan surgiendo las quejas de falta de personal y medicamentos. Como si acallando la presión mediática fueran a curarse los enfermos.

Por otro lado, el Congreso de Veracruz, de mayoría morenista, rehusó emitir una declaratoria de emergencia ante la epidemia de dengue, aunque con ella, puede solicitar apoyo de la Federación, y únicamente se limitó a lanzar un tímido exhorto a la Secretaría de Salud del estado para que se atienda el problema.

Contrasta el preocupante panorama del estado, con la tranquilidad de las autoridades. ¿Será que no quieren atender estos problemas porque no saben qué hacer o por qué quieren seguir ahorrando dinero para gastárselo en las campañas electorales del 2021?

Sea lo que sea, mientras el gobernador y compinches continúen envueltos en sus pleitos de politiquería, enfrascados como están en cazar a sus adversarios políticos, el pueblo debe hacer algo al respecto. Comenzando, claro está, por exigir a estas autoridades que cumplan con su deber legal y apliquen los recursos del pueblo en la salud pública, evitando tragedias como las que hoy avasallan al estado, y organizándose para hacer frente a estas enfermedades, como en el caso del dengue.

En lo que respecta a los antorchistas ya nos hemos estado organizando para realizar campañas de limpieza y faenas en los pueblos y colonias donde tenemos presencia, para evitar que el mosco transmisor se propague, atacando sus criaderos. Ojalá todo el pueblo veracruzano se sume a estas acciones.

 

* Vocero del Movimiento Antorchista en Veracruz.

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