En la mira

EL FIN Y LA SENTENCIA DE EDEL ÁLVAREZ

Silverio Quevedo Elox
No se va porque sea un respetuoso de los tiempos en la política, ni porque sea un servidor público decente o porque sepa que en política se deben cuidar las formas, pues de eso no practica nada, ni porque cumplió con los plazos y porque ha controlado su ambición de poder. Nada de eso.

Edel Álvarez Peña deja la presidencia del Tribunal Superior de Justicia y por tanto del Consejo de la Judicatura,  porque una orden tajante desde la Federación así lo dictó. Y si bien, se debe respetar la autonomía del organismo, la inducción a retirarse estaba más que clara y sentenciada.

Un expediente en la mesa de la oficina del máximo jefe jurídico de la Presidencia, Julio Scherer, hombre de toda la confianza del Presidente Andrés Manuel López Obrador, da cuenta de todas las anomalías habidas y por haber en la administración de la justicia de Veracruz a cargo de Álvarez Peña.

Cochino pero no trompudo, cuentan, es lo menos que se decía desde el altiplano para explicar la decisión de la no permanencia del magistrado y además lo menos conveniente para el sistema judicial de Veracruz,  quien en los últimos años hizo todo para perpetuarse en el poder, creyendo que ya tenía comiendo de la mano al régimen morenista que gobierna en Veracruz y hasta buscando sus nexos federales para convertirse en un “ser inamovible”.
La gota que derramó el vaso fueron, al menos, los dos hechos no solo violentos, sino cruentos y dantescos, registrados en Minatitlán y Coatzacoalcos durante el primer semestre de este año, y que llevaron incluso a acusaciones mutuas y abrieron la brecha de encono entre éste y el entonces vapuleado fiscal, Jorge Winckler Ortiz.

Primero, porque hubo señalamientos que algunos de los autores de ambas masacres habrían sido detenidos incluso consignados ante jueces y al parecer liberados. En general, la impunidad no solo fue de autoridades fiscales sino también del poder judicial por años de corrupción en Veracruz para con todo tipo de delincuentes.

El primero de los atentados, fue el sucedido en una fiesta familiar al estilo istmeño en el mes de abril, donde fueron acribilladas catorce personas entre ellas un bebé; y la del bar Caballo Blanco en el puerto comercial de Coatzacoalcos en el mes de agosto, donde entre los 31 acribillados y calcinados, perecieron también dos marinos filipinos, cruzando con el impacto mediático y social las fronteras internacionales del país.

En ese sentido, Álvarez Peña aún mostraba desfachatez para seguir pretendiendo quedarse al frente de los jueces y de las magistraturas en Veracruz. Con un Poder Judicial endeudado por años y millones de pesos en créditos, empeñando las asignaciones de esta entidad para favorecer a la empresa de construcciones de la familia Ruiz.

Y así,  este sábado al concluir legalmente su periodo, mientras Álvarez Peña supervisaba los avances de obra de lo que será la nueva Ciudad Judicial de Uxpanapa, los jueces y magistrados que no le deben nada, se dedicaban a redactarle una emotiva carta de despedida al susodicho presidente del TSJ:

“LE DEDICAMOS, LA MUERTE DE UN TIRANO.

Vamos a festejarlo, vengan todos los inocentes, los damnificados, los que gritan de noche, los que sueñan de día, los que sufren el cuerpo, los que alojan fantasmas, los que pisan descalzos….”

Así, inician con una cita de Mario Benedetti, poeta y dramaturgo uruguayo, al expresar que ésta es una clara descripción sobre sus deseos de aspirar a reelegirse, que para nadie fueron ajenos, aunque en su carta de despedida lo niegue y dé sus razones de no pretender quedarse:

“Ahora que diga que se siente querer algo y no ser aceptado, creyó que el poder que tenía era para siempre, para toda la vida, no le importo dejar sin trabajo a muchos trabajadores hombres y mujeres cabezas de familia, no le importó que muchos murieran de tristeza por haber perdido el sustento para sus casas”.

Y en la misiva dirigida al interior del poder judicial, los redactores de la misma agregan:
“Bien dice el dicho ‘Los carniceros de hoy serán las reses del mañana’.  Y nos da mucho gusto que el Gobernador no haya caído en sus redes que le tendía para reelegirse y perpetuarse en el poder y así continuar haciéndole daño al Poder Judicial, a sus trabajadores y a los justiciables, dañó con todos los ignorantes que metió a trabajar, bueno eso de trabajar es un decir porque en realidad solo cobran por no hacer nada”.

-Nos sentimos felices de que se vaya como perro apaleado con la cola entre las patas, eso y más se merece y su gente nefasta que tiene con él, y que mucho daño causaron! Ahora sólo queda pedir que se designe para la Presidencia a alguien que tenga carrera Judicial, alguien noble y honesto que se preocupe por qué el TSJ vuelva a tener jueces y juezas de calidad que en verdad conozcan la labor jurisdiccional, Secretarias, Proyectistas y demás personal administrativo, que sepan la labor que desempeñan que les apliquen exámenes a cada uno y que no haya favoritismos”.-

También exigen auditorías para saber “cuánto se robó este … que dejó endeudado al Poder Judicial.

Y rematan en su carta:

-Pero ante todo como dice Benedetti:

“Estamos de fiesta. Murió el cretino, murió el ladrón, el cochino se acabó para siempre, ¡vamos a festejarlo!”.

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