Pluma negra

Meten orden en Jóvenes

Portilla busca desestabilizar al ORFIS

 

Ignacio Álvarez

El programa del gobierno federal Jóvenes Construyendo el Futuro que durante el 2019 atendió a casi 100 mil jóvenes veracruzanos entre 18 y 29 años, con unos tres mil 300 millones de pesos sufrió ajustes para el 2020, debido a que en el primer año se registraron algunos abusos y parte de tutores y becarios.

Para este año se pretende beneficiar a unos 140 mil jóvenes con becas para que se incorporen al sector productivo o institucional con un ingreso de tres mil 748 pesos, ya que el programa reporta un incremento en las becas individuales de 148 más que el año pasado.

Tan sólo en el mes de enero ya se entregaron 314 millones de pesos para los jóvenes que se encuentran dentro del plan de un año de beca para incorporarse en el sector productivo. El programa sufre movimiento constante en virtud de que cada becario lleva su propio calendario para cumplir con un año de entrenamiento a cargo del gobierno federal.

Durante el 2019 lamentablemente fueron los propios alcaldes los que contaminaron el programa con excesos y una manipulación política, por ejemplo, en Totutla fue un caso escandaloso con 503 becarios a quienes se les cobraba una cuota de 50 pesos mensuales, y hasta una coordinación municipal del programa creó la alcaldesa Mayra Paredes Morales. Otro caso fue el alcalde de Zongolica con más de 200 becarios a los que les condicionó su afiliación al PRD para recibir los beneficios del programa del gobierno de México, asimismo ese tipo de situaciones se registraron en diversos municipios del estado.

Ante esos abusos y manoseo de los alcaldes, ahora las personas morales están limitadas para solicitar becarios y no deberá exceder el número de trabajadores con los que cuente y que haya indicado en la Plataforma Digital al momento del registro. En el caso de ser empresas privadas, podrán recibir la cantidad máxima de 20 aprendices y en el caso de ser organizaciones de la sociedad civil cinco; sujeto a previa aprobación.

En el caso de las personas físicas de igual manera no pueden recibir más que el número de trabajadores y su limitante serán cinco becarios.

Las instituciones públicas tampoco podrán exceder el número de trabajadores y su máximo será de 50 becarios en el caso del Gobierno Federal; 20 en el estatal y 10 en los municipios, con lo que se pretende terminar con el grosero abuso que sufrió el programa en el 2019.

 

Portilla desestabilizador

El ex titular del Órgano de Fiscalización Superior de Veracruz, Lorenzo Antonio Portilla Vázquez no supera la nostalgia de ser rechazado por el Congreso Local para mantenerse en el cargo por la vía de la reelección, sus hierros buscan dañar a la institución y manipula al personal que él contrató y benefició cuando estuvo en el cargo para tratar de desestabilizar a la nueva auditora Delia González.

La estrategia de Portilla es azuzar a un grupo empleados para promover demandas laborales en contra del ORFIS  y de sus nuevos administradores con el argumento de que les fueron modificadas sus condiciones laborales.

El tema se deriva del retiro de 28 empleados del Servicio Profesional de Carrera más no de su empleo, sin embargo, es facultad del titular otorgar ese nivel de acuerdo a criterios de eficiencia, lealtad, desempeño laboral y cumplimiento de la normatividad vigente, pero sobretodo de acuerdo a una evaluación profesional que no todos los reclamantes cumplen y tienen temor de ser sometidos a las evaluaciones.

Otro factor de sospecha es que no todos están de acuerdo en la demanda, algunos fueron incluidos a sus espaldas y ya se abrieron para refrendar lealtad a la institución y a la titular.

Es evidente que el objetivo es la desestabilización desde afuera con personal del interior leal al ex titular y no a la institución. El promotor de las demandas laborales se llama Oscar  Ocampo Acosta y fue el director Jurídico en el periodo de Portilla; los “afectados” mantienen una estrecha relación con su ex patrón y es evidente la conspiración.

De acuerdo a la ley, el titular del órgano desconcentrado del Ejecutivo, tiene la facultad de otorgar el nivel de Servicio Público de Carrera directamente y en su caso retirarlo, ya que en el Artículo 7 Fracción Segunda del Reglamento del Servicio Público de Carrera del Órgano de Fiscalización Superior del Estado así se establece.

Portilla fue el auditor que más amistades cercanas y muy cercanas integró a la nómina del ORFIS aún sin cumplir con el perfil adecuado para desempeñar los cargos, varios de ellos forman parte del grupo que ahora busca engañar a la sociedad de una presunta violación a sus derechos laborales.

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