En la mira

La boda del siglo, de política y morbo
Silverio Quevedo Elox
Ha comenzado a circular en algunos medios electrónicos y reproducida en redes sociales, la nota sobre la boda de un panista en la conurbación Veracruz-Boca del Río con una hija de empresarios de alto prestigio de la capital del estado, pero con presencia en todo el sureste del país.
No tuviera mayor realce si no fuera por dos razones: el actor político y sus aspiraciones, así como el apellido de la bella novia, y por el morbo que ha despertado el hecho de si lo que se dice ocurrió en la ceremonia es cierto.
Según la reseña, en uno de los medios informativos, el sábado 8 de febrero ocurrió un hecho que en las formas se consignó como una boda estelar en la prensa rosa, pero que en el fondo trae una connotación política innegable, inocultable.
Los contrayentes: Regina Velasco Cassaza, hija de Antonio Velasco Chedraui y Angelines Casazza y el diputado local panista por el distrito XV, Bingen Rementería Molina, hijo del senador Julen Rementería y Pamela Molina.
A esto, el analista, cronista de todos los géneros, sumergido ahora en el de vida y estilo (no es precisamente un género periodístico) politólogo de cepa, y titular del Noticiero radiofónico Veracruz en línea, que se transmite en una cadena de estaciones de radio en la entidad, Manolo Victorio, hace referencia al hecho en su columna Carpe Diem.
“La prensa del corazón se regodeó con esta pareja de ensueño, como suele ser la narrativa en estos hechos sociales.
La prensa analítica, la opinocracia, va más allá. Ve en este acto jurídico más allá de una unión para perpetuar la especie, es un pacto de familias de poder que van por todas las canicas.
Esta boda construye una alianza política hacia la presidencia municipal de Veracruz.
Este acto jurídico sella un maridaje entre dos clanes políticos que, de facto, desdeñan amarres de antaño.”
Y es que efectivamente se funden dos apellidos, dos clanes, dos grupos que pasan de la vida social a la política, es decir a la grilla, con sus pros y contras, con sus nexos primero a los gobernantes del PRI en turno ya fuera Fidel Herrera o Javier Duarte, y luego a los del PAN con Miguel Ángel Yunes, y que hoy quieren romper a como dé lugar el bloque y la puerta cerrada con tres candados por el régimen de Morena. Los Rementería y los Chedraui.
Y continúa el periodista Victorio Valle:
“Ahora los Rementería-Velasco, van por todo el pastel, dejando atrás los amores políticos del pasado reciente, divorciándose de las conveniencias pactadas con el grupo de José de Jesús Mancha Alarcón.
La política, que es circunstancia, está alineada a la suerte inmediata del diputado local panista por el distrito Veracruz II.
La primera jugada de Bingen, guiado por el olfato paterno, fue unirse a Joaquín Guzmán Avilés en la lucha por la dirigencia estatal del Partido Acción Nacional, quien a la postre, fue designado presidente del CDE del PAN en una elección repetida por las inconsistencias documentadas en el ilegítimo triunfo de José de Jesús Mancha Alarcón.
Bingen Rementería Molina está en el roster ganador.” Dice el chiapaneco comunicólogo, alumno de las grandes plumas y también de las voces más educadas y acuciosas de la radio en Veracruz en la célebre y prolífica generadora de talentos, Facultad de Periodismo.
Bingen inició bien el 2020, año que, según mercadólogos, mandrakes y vendedores de ilusiones, es vital para construir proyectos políticos que aterricen en el 2021.
EL MORBO
En una nota de baja ralea, como se expresara en algún momento el entonces secretario de Gobierno del fidelismo, Reynaldo Escobar, en una denigrante crónica que distorsionó el matizado y glamoroso periodismo social se consignó que si bien los dos tórtolos unieron sus vidas frente a las miradas de los jefes de los clanes políticos azules y ex rojos, y verdes no todo fue miel sobre hojuelas.
“Algo que llamó poderosamente la atención en dicho enlace, como lo hizo constar un infiltrado que estuvo presente, fue que en el momento en que el juez del Registro Civil de Veracruz, Sergio Lira Escobar, pronunció las palabras de “Puede besar a la novia”, todos los asistentes esperaban un tórrido y apasionado beso de los “recién casados”, pero eso no sucedió para sorpresa de todos.
Los recién casados tan sólo se limitaron a darse un beso en la mejilla, sin abrazo, ni agarrados de la mano, sin cariño, ni romance, frío, frío.
Incluso la novia puso cara de dolor estomacal al momento de besar en la mejilla a su ahora esposo.
Ella, de una familia muy acomodada y reconocida de la ciudad de Xalapa, (los Velasco Chedraui), no tiene ninguna necesidad de aguantar lo que tendrá que pasar al lado de este “diputado”, que escondido bajo las valencianas de su padre busca incluso ser alcalde de Veracruz en 2021. (Al más puro estilo Yunista que ahora tanto critican).
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