Pluma negra

El Médico del Presidente

Ni los morenos

Se acabó la tolerancia

 

Ignacio Álvarez

El veracruzano José Manuel Nogueira Fernández del Grupo Médico Roma La Condesa se ha convertido en el médico de cabecera de la familia presidencial, de todas las confianzas de Andrés Manuel López Obrador, de su esposa y también atiende a su hijo menor de edad.

El galeno aunque no es político, está en el primer circulo de la familia del Presidente y forma parte de su equipo de consejeros. Seguramente muchos veracruzanos interesados en la política, buscarán consultas con el doctor, aunque no precisamente sobre la salud.

El médico jarocho, es cirujano general y diplomado en cirugía de trauma de la academia mexicana de cirugía, además certificado por el Consejo de Cirugía General, es decir, en su área está completamente capacitado, de lo contrario no tendría la confianza del primer mandatario.

 

Ni los Morenos

Las prédicas de AMLO se han quedado en la perorata de la cotidianidad. En los hechos es muy parecido, casi igual o tal vez peor que los gobiernos del PRI y del PAN. Un nuevo ejemplo es la noticia de que dos políticos identificados con el viejo régimen priísta laboran en áreas estratégicas del gobierno federal con sueldos escandalosos, para la administración que en el discurso pregona austeridad, honestidad, y sobretodo que nadie debe ganar más que el Presidente.

Se trata de los priístas, el peroteño Juan Manuel Velázquez Yunes diputado local con el apoyo de Javier Duarte de Ochoa a quien le pagó con la aprobación de todas las iniciativas y del siempre candidato priísta perdedor, Oliver Aguilar Yunes.

Por la vía de la familia política Velázquez Yunes, ocupa el cargo de Administrador de Certificación y Facilitación del Sistema de Administración Tributaria con un ingreso de 115 mil pesos mensuales. Mientras que Aguilar Yunes percibe 136 mil pesos mensuales como titular del Manejo de Recursos Humanos de la Administración General de Aduanas. Ni los morenos de lucha que ya están en el gobierno lograron posiciones tan decorosas mucho menos sueldos indecorosos.

Por si fuera poco, ambos funcionarios pidieron a la Secretaría de la Función Pública (SFP) no divulgar su evolución patrimonial y tampoco si tienen conflicto de interés con alguna empresa. El nuevo régimen político en México no es lo que se esperaba o aun no ha decido actuar como lo prometió durante los 18 años de campaña.

 

Se acabó la tolerancia

Se le acabó la tolerancia a la administración estatal. El compromiso de no represión y de libertad total de expresión se agotó, todo tiene un límite y desde alguna oficina del gobierno de Veracruz se dio la orden de desalojar una manifestación de trabajadores del poder Ejecutivo y detener a su líder. Así de fácil.

Los hechos se registraron en las instalaciones de la SEFIPLAN cuando un grupo de trabajadores encabezados por su dirigente Antonio Galicia Campos para demandar el cumplimento de acuerdos entre el gobierno y ese gremio, pero la respuesta fue el uso de la fuerza y la privación de la libertad en un acto evidentemente de represión hacia un sector.

La actitud del gobierno es un mensaje para el resto de los trabajadores del estado y para cualquier veracruzano que se atreva a reclamar ante una oficina de gobierno. Las tomas constantes de la SEV y las manifestaciones de productores de café como la semana pasada, deberán de pensarlo dos veces, porque les puede caer el garrote por agruparse para protestar, más allá de la legitimidad o no de sus reclamos.

Otro acto de abuso de autoridad fue el de la policía que desalojó a una anciana de 88 años de su vivienda en la capital del estado, un acto de inhumanidad de todos los que participaron en todos los aspectos.

Pero la verdadera perla negra es para la Secretaría de Seguridad Pública por el mal manejo operativo y mediático de los hechos registrados en Ciudad Isla, un verdadero caso que a estas alturas de un gobierno democrático, simple y sencillamente, avergüenzan.

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