La 4T: el absurdo y la manipulación hechos gobierno

Andi Uriel Hernández Sánchez

En un año de gobierno de la 4T, los problemas de violencia, bajo crecimiento económico, desempleo y pobreza han empeorado y a pesar de ello, los adalides de la 4T se empeñan en negar esta realidad y en su lugar se dedican a hurdir tramas dedicadas a distraer a la opinión pública y a manipular sus más elementales sentimientos para ganarse su favor, a pesar de que sus verdaderas acciones los desenmascaren y los muestren como autoritarios, represores y mentirosos. Es decir, poco aptos y eficaces para ejercer el poder en favor del progreso de nuestro país, pero muy buenos para constituirse en dictadores, aunque para ello deban recurrir al absurdo.

Veamos. Cuando creíamos que la rifa del avión presidencial no era más que una distracción coyuntural para hacer olvidar a la población la grave crisis de salud que padecemos y muchos otros errores productos de la mala política de López Obrador y su gobierno, el presidente ha decidido seguir adelante con este sinsentido, machacando la burla y el insulto a la inteligencia de los mexicanos, pero que muchos seguidores ciegos del régimen parecen aplaudir irracionalmente, aun cuando se rifará un avión que no será entregado al ganador, un absurdo. El avión se ha convertido en la referencia perfecta de la corrupción de los anteriores gobiernos y deshacerse de él es un acto simbólico que demostraría que “el gobierno de la 4T realmente es diferente a los demás, que no estamos ante un simple de cambio sino ante una verdadera transformación”, se nos explica también que con la rifa se obtendrá dinero para solucionar la crisis de desabasto de medicamentos, de personal y materiales en el sistema de salud que el mismo gobierno provocó. Un razonamiento simple pero que apela a los sentimientos más superficiales de los mexicanos enojados con el saqueo que han hecho los gobiernos en turno. Demagogia pura.

Hay más. A esta manipulación descarada se han sumado los empresarios más ricos de México, algunos de ellos del mundo, pues recientemente en una cena con el primer mandatario se comprometieron a través de “una carta compromiso” a comprar cachitos de la rifa; yo no me conduelo con el hecho de que los empresarios gasten su dinero en esta tontería, pues estoy seguro que más de alguno de los presentes en esa cena pudo haber comprado el avión con la mano en la cintura, el problema es de fondo: es la élite del país congraciándose con el presidente siguiéndole el juego, a cambio, seguramente, de mantener los privilegios que el modelo económico neoliberal les ha dispensado todos estos años y que les ha permitido acrecentar sus fortunas mientras el resto de la población se empobrece, a saber, bajas tasas impositivas, bajos salarios para sus trabajadores, concesiones jugosas del gobierno para realizar obra pública o saquear las riquezas naturales del país, etc. Aclaro aquí que no es saña personal contra ninguno de esos magnates, como hemos dicho muchas veces, el problema no es individual, ellos sólo han aprovechado las bondades de un modelo económico diseñado para concentrar la riqueza en unos cuantos a cambio de que la pobreza de la mayoría se expanda y se agudice, el problema es el modelo económico que requiere cambios y que la 4T no se atreve a realizar.

Por ello, aun cuando el dinero que darán los empresarios realmente sea para el sistema de salud, esto no se puede hacer a cambio de que el autoritarismo presidencial y sus ansias de dictadura se fortalezcan y se mantenga intocable el modelo económico neoliberal. Pues a la larga, en la medida en que la pobreza de las mayorías no se revierta, seguirán aumentando los problemas de salud, la carencia y el hambre; en la medida en que el gobierno no incremente su capacidad recaudatoria no habrá dinero suficiente para crear un eficiente sistema de salud y de todas maneras sobrevendrán más y más crisis de este tipo. A menos claro, que piensen seguir vendiéndole más cachitos de lotería a los megamillonarios de México.

Esta forma demagoga de ejercer el poder, se repite en los pequeños feudos de los morenistas seguidores de López Obrador. En Puebla, por ejemplo, mientras que, por un lado, el gobernador Miguel Barbosa crea su “martes ciudadano” dizque para atender las peticiones de los ciudadanos de manera personal, como una prueba de su espíritu demócrata y sensible, por el otro, ordena al Instituto Electoral de la entidad prohibirle el registro como partido político a la asociación civil Movimiento Antorchista Poblano, a pesar de que éste cuenta con más de 50 mil afiliados; amenaza con la cárcel a los líderes antorchistas porque una comisión de 20 mil afiliados al MAP (que no son lo mismo que Antorcha Campesina) tuvo la osadía de protestar en su martes ciudadano y les envío granaderos para provocarlos. Es decir, sólo se muestra dispuesto a atender a sus ciudadanos cuando estos acuden solos, indefensos y aislados, al ser más fáciles de engañar, pero no quiere tratar con una masa consciente, educada políticamente y clara sobre sus derechos elementales que sabe no puede manipular. Todo esto mientras que en Puebla tampoco se están atacando los problemas de la población y ésta repudia a su gobernador por incapaz.

En Veracruz no se cantan mal las rancheras, pues mientras el estado se hunde en un baño de sangre y la corrupción infesta todo el aparato del gobierno estatal a todos los niveles, el gobernador, Cuitláhuac García, se propone como misión crucial dedicarse a pintar casas los fines de semana. Y ahí lo vemos, junto a parte de su gabinete, con brocha en mano pintando casas de gente humilde en la zona de Papantla, en lugar de estar ideando y aplicando estrategias para detonar el desarrollo económico de esa región y aliviar un poco la miseria de esos indígenas. Sencillamente se trata de apelar a los sentimientos más superficiales de los votantes y ganarse su apoyo para el próximo proceso electoral. Claro que nadie se cree su buena voluntad, pues como dijo algún columnista hace unos días, “esos señores no pintan ni en su casa”, sólo es campaña adelantada a favor de Morena.

Los mexicanos no merecemos este tipo de gobernantes, demagogos, ocurrentes y mentirosos. Si aspiramos a que un día nuestra patria sea rica, próspera y mire por igual a las grandes potencias económicas del mundo, si queremos que la riqueza se distribuya de manera más equitativa y se acabe con la pobreza, madre nutricia de la delincuencia, las enfermedades, la falta de educación de calidad y muchos otros males sociales, necesitamos sacudirnos a estos gobiernos del absurdo. Si con el voto ciudadano accedieron al poder con el voto ciudadano deben caer. Por ello es que Antorcha llama a la defensa de la democracia en México, para que por esta vía puedan llegar a gobernar verdaderos estadistas, inteligentes, sensibles, honestos y sobre todo, que realmente sepan cómo llevar a nuestro país a un mejor destino. Los antorchistas sabemos cómo hacerlo y estamos listos para gobernar, que el pueblo sea quien decida si merecemos hacerlo, no los gobiernos de la 4T.

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