Mesa de redacción

Inseguridad y la promesa oficial

Enrique Yasser Pompeyo

Tras los enfrentamientos entre elementos de seguridad y delincuentes en la zona de Córdoba, donde murieron cuatro policías, el gobierno estatal en un escueto comunicado de tres párrafos informó, prometió: “no permitiremos que grupos delictivos intenten causar zozobra a la población, en nuestro gobierno no existen pactos; iremos tras todos los transgresores de la ley”.

Desafortunadamente, la zozobra ya existe entre los veracruzanos desde hace tiempo.

La inquietud, el miedo, la angustia que sienten las familias es permanente ante la incertidumbre de lo que les pueda ocurrir en cualquier momento, en cualquier lugar a sus esposas, esposos, hijas, hijos, abuelas, abuelos, amigos o conocidos.

Los acontecimientos del fin de semana en la región centro de la entidad mostraron la crisis de inseguridad creciente, así como la urgente necesidad de reforzar las estrategias y acciones (si es que las hay) que permitan recuperar la paz en todo el territorio veracruzano.

Sin embargo, el reclamo y la exigencia de las autoridades municipales cordobesas a la administración estatal muestran que se carece de coordinación.

En un comunicado del ayuntamiento se lee: “hacemos un enérgico llamado al C. Gobernador de Veracruz, ingeniero Cuitláhuac García Jiménez, y al titular de la Secretaría de Seguridad Pública de Veracruz, Hugo Gutiérrez Maldonado, a trabajar en conjunto por la tranquilidad en Córdoba y región centro de nuestro estado”.

Como en ese municipio, pareciera que con otros ayuntamientos tampoco existe una verdadera coordinación por parte del estado que sea efectiva y de prevención.

La administración estatal promete ir por “todos los transgresores de la ley”; lamentablemente, los expedientes se acumulan y no se observan resultados por parte de la Fiscalía General del Estado.

Entre el cúmulo de casos por resolver están, por citar sólo algunos, la masacre en el bar Caballo Blanco de Coatzacoalcos; el asesinato del diputado Juan Carlos Molina Palacios, así como los crímenes contra los exalcaldes de Paso del Macho, Rafael Pacheco Molina; de Soconusco, Jorge Alberto Baruch Custodio; de Omealca, Pedro Muñoz Mora.

Pero también se encuentran pendientes las decenas de feminicidios, así como los homicidios de taxistas, campesinos, jóvenes y una larga lista de delitos.

En poco más de un año del gobierno morenista no se han visto resultados contundentes en seguridad y justicia.

La crisis en la materia se encuentra en un impasse ante la desidia y/o incapacidad de las autoridades que ha dejado a las familias desamparadas.

Así, el sexenio transcurre y la llamada Cuarta Transformación quedará solamente en un lema de campaña.

enriquepompeyo@hotmail.com

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