Mesa de redacción

El estado de Veracruz, cementerio de mujeres

Enrique Yasser Pompeyo

¿Qué ganan las autoridades del gobierno estatal con negar los feminicidios?

¿Acaso creerán que con modificar los índices ya no se cometerán más asesinatos en el territorio veracruzano?

¿Pensarán, quizá, que con borrar de un plumazo las cifras, el estado de Veracruz ya no será foco rojo y centro de atención a nivel nacional e internacional?

O peor aún, ¿darán por hecho que por sólo decir que disminuyeron los feminicidios, las mujeres se sentirán más seguras?

Que le pregunten a las decenas de familias veracruzanas que han perdido a una esposa, a una madre, a una hermana o a una hija.

Tan sólo el año pasado, el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública registró 157 feminicidios en la entidad.

Si bien es fundamental investigar los crímenes con perspectiva de género, también lo es el que haya resultados, que se aprehenda y castigue a los asesinos.

No hay que olvidar que el estado de Veracruz cuenta con dos alertas de género; una por violencia feminicida y otra por agravio comparado, es decir, por existir un marco normativo o una política pública que violenta los derechos sexuales, reproductivos y de salud de las mujeres.

Lo que se espera de las autoridades no es que le den la vuelta a los problemas; su obligación y responsabilidad es resolverlos.

En el caso de los feminicidios, el trabajo de las diferentes instancias de gobierno es prevenir, atender, sancionar y erradicar la violencia feminicida.

Porque se acepte o no, en el estado de Veracruz continúan asesinando mujeres ante la indolencia oficial.

enriquepompeyo@hotmail.com

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