Pese a los anuncios del Gobierno del Estado, de la Fiscalía y de Seguridad Pública sobre la detención de «objetivos prioritarios», la realidad contrasta con el discurso.

Los índices de criminalidad continúan en toda la entidad y de poco o nada han funcionado los «filtros» instalados en las zonas colindantes con Oaxaca.

La balacera entre delincuentes y policías ocurrida este viernes, la cual dejó 9 muertos, pone el duda la efectividad de las acciones en materia de prevención del delito y seguridad pública.

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