Hora cero

Ex gobernadores en desgracia

 

Luis Alberto Romero

 

César Duarte Jáquez, ex gobernador de Chihuahua, no es el primer ex ejecutivo estatal acusado por corrupción en ser detenido en el extranjero. El caso más reciente fue el del veracruzano Javier Duarte, capturado en Guatemala en abril de 2017.

La historia nacional consigna varios casos de ex mandatarios estatales o políticos encumbrados que cayeron en desgracia y decidieron poner pies en polvorosa por diferentes motivos.

Algunos de ellos pudieron vivir un exilio más o menos tranquilo; otros fueron capturados, encarcelados y exhibidos como trofeos ante la opinión pública.

Tenemos, como ejemplos, los casos del dirigente petrolero Joaquín Hernández Galicia, “La Quina”; y de la maestra Elba Esther Gordillo Morales, cabeza del poderoso sindicato magisterial; el primero, apresado durante el gobierno de Carlos Salinas; la segunda, en el inicio del sexenio de Peña Nieto.

Los casos más recientes de ex gobernadores que salieron del país, aunque fueron posteriormente capturados, son los de Tomás Yarrington, ex mandatario tamaulipeco detenido en Italia; y el Javier Duarte, apresado en Guatemala para ser trasladado al Reclusorio Norte, donde actualmente purga su condena.

Antes de ellos, fueron capturados los ex gobernadores de Quintana Roo, Roberto Borge Angulo (PRI), a quien le echaron el guante en Panamá; Luis Armando Reynoso Femat, panista, de Aguascalientes; Guillermo Padrés Elías, también panista, de Sonora; Jesús Reyna García, ex mandatario interino de Michoacán; y Andrés Granier Melo, priista, de Tabasco; entre otros.

En Veracruz, la lista incluye a tres ex gobernadores: Dante Delgado Rannauro, Javier Duarte de Ochoa y Flavino Ríos Alvarado; este último, interno acusado por presunta colusión en el escape de su antecesor; fue el tema del préstamo del helicóptero con el supuesto fin de facilitar la huida del ex ejecutivo.

Así, a la larga lista de ex gobernadores que pisaron la cárcel se sumó este miércoles el nombre de César Duarte, detenido en Florida, quien podría ser extraditado a México.

Casi todos ellos fueron encarcelados por actos de corrupción, y, en casos como los de Yarrington y Mario Villanueva, por presuntos vínculos con la delincuencia organizada.

¿Qué tienen en común todos esos casos?; primero, que eran posiciones insostenibles; proteger a Javier Duarte, por ejemplo, hubiera implicado un enorme costo político para el desgastado gobierno de Enrique Peña Nieto; segundo, ninguno de los ex gobernadores tenía una relación cercana con las altas esferas del poder en México; estaban enfrentados al presidente o bien eran posiciones sacrificables.

Lo evidente es que no hay político que haya salido bien librado de un enfrentamiento con el ejecutivo en turno, no importa si son ex presidentes, ex gobernadores, ex secretarios del gabinete y líderes partidistas.

Es ahí donde surge el nombre de otro ex mandatario veracruzano, Miguel Ángel Yunes, quien ha mantenido una relación ríspida, de enfrentamiento incluso, con el  presidente López Obrador.

Habría que decir que tras su salida del gobierno estatal, en diciembre de 2018, Yunes Linares sólo ha tenido apariciones aisladas, pero no actividad política importante.

Con la cercanía del inicio del proceso 2020-2021, todo apunta a que el grupo que ha encabezado el ex gobernador en el PAN buscará ganar la mayor cantidad de posiciones para estar en condiciones de encarar la sucesión de 2024. Es en ese contexto donde su abierta confrontación con el actual gobierno federal podría pasarle factura. Yunes Linares seguramente cuenta las horas para que termine el presente sexenio. @luisromero85

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