La pandemia del coronavirus en el estado de Veracruz parece que no toca fondo; ya han muerto dos presidentes municipales y otros ediles han estado enfermos.

El caso del secretario de Gobierno debe servir como una llamada de alerta para todo el gabinete y particularmente para el mandatario estatal. Los funcionarios sostienen reuniones en las que suelen ignorar las recomendaciones del Sector Salud.

Es urgente que se tomen acciones más contundentes para frenar y disminuir los contagios que han impactado en la salud pública, en lo económico y lo social.

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