Hora cero

El daño de la pandemia a la economía local

Luis Alberto Romero

Muchos micro, pequeños y medianos empresarios veracruzanos se encuentran en la incertidumbre; otros comienzan a declararse en quiebra, a cerrar establecimientos comerciales por las bajas ventas y la falta de certeza sobre el tiempo que durará la crisis económica derivada de la pandemia de Covid-19.

Ante las medidas implementadas por las autoridades de Salud para evitar el contagio masivo de Coronavirus, que incluyeron el cierre de negocios, la economía se desplomó, contrario a lo que aseguran las versiones oficiales.

Las afectaciones en materia económica han impactado de manera tal que algunas familias que habían invertido y emprendido en algún giro comercial lo perdieron todo.

Por eso es entendible la postura del presidente de la Cámara Nacional de la Industria de la Transformación (CANACINTRA) en Xalapa, Alejandro de la Madrid Trueba, en el sentido de considerar que los empresarios no deberían buscar créditos para mantener a flote sus negocios.

El riesgo es altísimo, pues no se tiene certeza alguna de cuándo mejorará la economía, por lo menos en el estado de Veracruz.

El temor está plenamente justificado: contratar créditos con alguna institución bancaria, sin que exista garantía alguna de obtener recursos en el futuro inmediato, pondría en riesgo el patrimonio de las familias.

A la par del costo del mantenimiento de las deudas, los empresarios también tendrían que pagar impuestos, servicios como telefonía, energía eléctrica, agua, internet y algunos otros dependiendo del giro.

No sólo eso, el gasto de nómina también debe ser cubierto de manera puntual por los patrones. Por ello, no debe sorprender la recomendación del representante empresarial: antes de contratar deudas, con todo e intereses, lo mejor sería bajar la cortina.

La posición del presidente de la Canacintra podría interpretarse como extrema; sin embargo, ante el escenario presente y futuro, no parece una medida descabellada.

A esto hay que sumarle la falta de apoyo gubernamental para respaldar y apalancar a la iniciativa privada.

Como se ha mencionado de manera insistente, no se trata de que el gobierno salve a los  empresarios, sino de evitar que se pierdan más empleos.

Pese a las reiteradas solicitudes de las diferentes cámaras empresariales para que los impuestos fueran pospuestos, no condonados, hasta que mejorara la situación, no obtuvieron respuesta alguna.

Aunado a ello, tampoco hubo un incentivo real, pues los apoyos con recursos federales fueron mínimos, para changarritos, insuficientes para que un negocio de regular tamaño pudiera cubrir todos los gastos.

Aunque la cifra varía todos los días, de acuerdo con los datos del presidente de Canacintra, tan sólo en la ciudad de Xalapa se han perdido aproximadamente 9 mil empleos directos, y alrededor de 800 empresas han cerrado sus puertas.

A nivel nacional, la cifra es descomunal; datos oficiales indican que se han perdido un millón 200 mil espacios laborales, lo que representaría la pérdida de más del diez por ciento del Producto Interno Bruto. @luisromero85

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