Mahuixtlán, entre el Covid, los licores y el aguardiente

Enrique Yasser Pompeyo
Mahuixtlán, Coatepec

En la tierra del torito, los licores y el aguardiente, Mahuixtlán, también se padece el impacto que genera la pandemia del coronavirus Covid-19 en el país y en el estado de Veracruz.

Los habitantes de la localidad que forma parte del municipio y pueblo mágico de Coatepec resienten la crisis económica y particularmente quienes se dedican a la venta de estas tradicionales bebidas.

Ubicado a 16 kilómetros de la ciudad de Xalapa, Mahuixtlán, que en lengua náhuatl significa “tierra entre cinco ríos” ha visto mermado el consumo del aguardiente y sus derivados.

Las ventas disminuyeron porque subió el precio del alcohol, debido a que se utiliza para elaborar gel antibacterial.

Sin embargo, se continúa con la venta de licores y toritos, cuyos precios oscilan entre los 25 y 60 pesos, dependiendo de la cantidad y el producto.

En el negocio “3 Patrones”, que se ubica en la entrada de la localidad, se pueden encontrar licores de una gran variedad de sabores como mango, mora, limón, maracuyá, nanche, coco, guanábana, jamaica y tamarindo.

Para gustos más exquisitos, también se ofrece a los visitantes licor de café, capulín, ciruela, vainilla, anís, el famoso crucetillo y una bebida denominada licor de burro.

Pero eso no es todo. También se venden los tradicionales toritos de sabores como cacahuate, café, cajeta, coco, guanábana, nuez, nutella, piñón y pistache.

La bebida preparada con crucetillo es muy famosa porque, a decir de los vendedores, sirve como afrodisiaco, además “para cortar el veneno de cualquier animal (como víboras, arañas, alacranes, sapos, abejas y avispas) y también para controlar la diabetes”.

Hasta existe un verso dedicado al crucetillo:

“Voy a darte la receta para mayor eficacia,
no es consulta de farmacia,
pero se cumple la meta,
tú sabes si la respetas.

“En un litro de aguardiente o jerez,
según paciente, corta en cruz con un cuchillo
y echa siete crucetillos, y después de un mes,
pariente, vas a parecer novillo”.

En Mahuixtlán, entre charla y charla, se aventuran a decir que el crucetillo ayuda a “curar el zika, el chikungunya, el dengue y sirve hasta para evitar el covid”; si no los cura, por lo menos los hará olvidar y disfrutar un rato.

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