Mesa de redacción

Crímenes sin control

Enrique Yasser Pompeyo

¿Qué hace el secretario de Seguridad Pública del Gobierno de Veracruz, Hugo Gutiérrez Maldonado?

¿Y la fiscal general Verónica Hernández Giadáns?

¿Dónde está el trabajo de inteligencia, dónde está el trabajo de prevención?

El inicio de esta semana en el estado de Veracruz fue violento.

En diferentes puntos de la entidad se registraron, al menos, tres hechos sangrientos.

En Xalapa, un hombre fue asesinado afuera de una barbería.

El crimen ocurrió en la calle Constituyes de 1857 de la colonia Azteca. Además, otra persona resultó lesionada con arma de fuego.

En el sur del territorio veracruzano, en el municipio de Soconusco un taxista fue acribillado a balazos. Dos personas viajaban en la unidad y una quedó herida.

En Coatzacoalcos un sujeto recibió al menos siete impactos de bala y fue trasladado a un hospital. El hecho se registró en la colonia Manuel Ávila Camacho.

De acuerdo con las cifras del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP), en el estado de Veracruz, de enero a septiembre de este año se contabilizaron mil 602 homicidios y 6 mil 076 casos de lesiones con arma de fuego y arma blanca.

¿Y las autoridades estatales?

Tomarse la foto en supuestos operativos de nada sirve. Tampoco estar atrás de un escritorio. Los veracruzanos exigen resultados, acciones y no simulaciones.

Las autoridades deben asumir su obligación y su responsabilidad más allá de culpar al pasado. Sin embargo, mientras se justifican con discursos retóricos, los grupos delincuenciales operan sin restricción alguna, sin que nadie los moleste, con total libertad.

ESTOCADA A EMPRESARIOS

La Cámara Nacional de la Industria de la Transformación (CANACINTRA) en Xalapa advierte que, de darse otro cierre masivo de negocios por la pandemia del coronavirus, representaría una estocada final para micros y pequeños empresarios.

Ante la proximidad del programa Buen Fin, la medida del gobierno federal impactaría a todas las empresas, pues al bajar de nuevo sus cortinas, significaría una pérdida de ingresos, lo que conllevaría a no poder pagar salarios, servicios y mucho menos impuestos.

Desafortunadamente el sector empresarial no ha recibido un verdadero respaldo de las autoridades para aplazar el pago de gravámenes y otras deudas.

El asunto se agrava debido a las obligaciones de fin de año, como lo es el pago de aguinaldos y otras prestaciones.

El llamado de la Iniciativa Privada es que el gobierno no ordene otro cierre, pero también a la población en general para que asuma la parte que le corresponde al respetar y mantener las medidas sanitarias de prevención.

enriquepompeyo@hotmail.com

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