Cuando Miguel Alemán Velasco terminó su mandato como gobernador de Veracruz, en el 2004, fundó una aerolínea comercial: Interjet. Mucho se especuló si la deuda heredada al estado había sido el capital semilla.

Hoy, 16 años después, la empresa del veracruzano está en medio del escándalo, pues los trabajadores reclaman, con bloqueos en el Circuito Interior, su salario que no les han pagado desde hace 4 meses.

Así, se cumple el dicho de que Interjet, ni para Dios ni para el diablo.

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