Esténtor Político

El Presidente inhumano y los recortes

Miguel Ángel Casique Olivos

Cientos de tabasqueños están bajo el agua y no hay ayuda, ni socorro por las autoridades estatales y federales. Ya no existen el Fonden y el señor Presidente dice que no era necesario para ayudar a la gente. El olvido es lo único que queda entre la devastación y la tragedia. Mucho se contaba de aquel «caudillo» que “caminaba” entre los pobres para socorrerlos y defenderlos ante los atropellos del gobierno. Eran grandes cuentos que se quedaron en eso: cuentos, y nada más. Las almas que claman por alimentos y salud viven una penuria.

Andrés Manuel López Obrador (AMLO), el tabasqueño que vive en Palacio Nacional no tocó, ni por un segundo, el agua del diluvio en el que sus “paisanos” se mueven para sobrevivir; tomó el papel de jefe, no de líder. Mientras en la tierra había reclamos, arriba volaba un Presiente dándose baños de pueblo en las redes sociales y junto a un gobernador nada abierto al diálogo y que rehúye a la prensa y si puede la agrede verbalmente; ese es Adán Augusto López.

El coraje hierve la sangre de los más de 200 mil damnificados que confiaron en él, porque no se nos debe olvidar que ese es el estado donde nació y al que tanto dijo nunca abandonaría y olvidaría, incluso aún recuerdan cómo el 99% de las secciones electorales votaron a favor de él en 2018. La indiferencia de AMLO abrió los ojos de sus adeptos y de sus más fieles discípulos de la transformación Morena.

“El que profesa la simplicidad de una vida santa no anda pregonando su linaje. La humildad devota no se aviene con estos alardes de ambición”, así lo señalaba Molière en su obra Don Juan Tartufo. Tal parece que esas mismas palabras son el reflejo de la sociedad misma; del soberano que nos gobierna y de su caballería andante en contra de los menesterosos que piden justicia y no la persecución y hoguera. A semanas de la tragedia y con el agua en el cuello de los tabasqueños, la inhumanidad continúa por el mismo rumbo de la negación: el mundo de las mil maravillas, la comedia de los ciegos.

Dos años bastaron para tener un gobierno centralista, enfermo de poder y caprichoso. Crearon leyes a modo para someter a enemigos; extinguieron 109 fideicomisos (entre ellos el Fonden); mocharon el presupuesto de salud, dejando a la buena de Dios a los niños, jóvenes y adultos con cáncer y sin posibilidades de vida; nuevas leyes al SAT y, ahora, el Presupuesto de Egresos de la Federación para el año 2021 lleva tijerazo para obras, servicios básicos, salud, vivienda, educación, seguridad y niega recursos específicos para la vacuna contra Covid-19.

Año con año el Movimiento Antorchista Nacional se hace presente en el recinto de San Lázaro para exigir una distribución equitativa del presupuesto en obras que beneficien a la población, sin embargo, la pandemia fue un obstáculo a las protestas del pueblo organizado para impedir, por segundo año, el atropello de Morena y del Presidente hacia los derechos más elementales que nuestra Constitución establece para todo mexicano.

La discreción tampoco es carta bajo el brazo de los cabecillas de la 4T, sabían perfectamente que Antorcha no es temerosa ante las amenazas, y por tanto, volvieron a utilizar a la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) como garrote político en contra de los líderes de la organización. Nuevamente congelaron cuentas del Dr. Brasil Acosta Peña, actual Diputado Federal y líder del antorchismo en el Estado de México, que en días pasados había sido víctima de una serie de atropellos por la misma dependencia y su titular, Santiago Nieto. Pese a que él había ganado amparos por tal abuso del poder, hoy fue notificado de otra sanción con la misma excusa, sin pruebas.

Es muy curioso que haya sido hoy, justo en la discusión del PEF 2021. ¡Curioso!, pero en la política no hay coincidencias, sólo ordenes que van contra los enemigos. ¿Qué es lo que Morena teme de Antorcha? ¿Le tiene miedo al pueblo organizado y concientizado que ha forjado durante 46 años para luchar por sus derechos? La respuesta es sí, Morena teme a la fuerza del pueblo organizado, el gigante más poderoso que puede quitarle el poder en las próximas elecciones de 2024.

Pero aquí no acaba; México asumió la vicepresidencia del Grupo de Expertos para el Control del Lavado de Activos (Gelavex), de la Organización de Estados Americanos (OEA) a través de Santiago Nieto, Titular de la UIF. Sin embargo, ahora en el país no sólo se presentará una persecución nacional, caen las sospechas de que utilizará ese cargo y poder para ponerlos al servicio de su mentor y tener dos armas contra sus enemigos políticos.

La vida en el país se vuelve más tensa cada día, la inhumanidad del Presidente es su propio cáncer que va acabando con su gobierno. Antorcha no queda de brazos cruzados, va a la pelea y la defensa del pueblo contra el poder de un gobernante autoritario que no tiene ninguna posibilidad de dirigir el rumbo del país. Por el momento, querido lector, es todo.

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