Al pie de la letra

CUITLÁHUAC: PUGNAS DE PODER

 

Raymundo Jiménez

Ante la versión que este martes publicó el columnista Salvador García Soto, de El Universal –acerca de que existiría un pacto no escrito entre el presidente Andrés Manuel López Obrador y Dante Delgado, coordinador de la bancada de Movimiento Ciudadano en el Senado, para nombrar próximamente un gobernador sustituto en Veracruz a cambio de que el fundador del partido naranja boicoteé el bloque opositor que PAN, PRI y PRD pretenden formalizar para contender en contra de Morena en las elecciones federales y locales de 2021–, el gobernador Cuitláhuac García declaró que no dimitirá al cargo para el que fue electo en 2018 por más de 1 millón 600 mil veracruzanos.

García Jiménez reiteró que él continuará los seis años, “el tiempo que el pueblo me eligió”.

Y aunque el mandatario estatal deberá someterse en 2022 a la consulta popular de revocación de mandato, lo cierto es que dicha versión periodística suena francamente ilógica ante el refrendado voto de confianza que públicamente le ha expresado el Presidente. Hace tres semanas, por ejemplo, en alusión al crimen de la alcaldesa perredista de Jamapa, Florisel Ríos Delfín, López Obrador reafirmó: “En el caso de Veracruz yo sostengo que mis paisanos ahora cuentan con un gobernador honesto, Cuitláhuac García. Tenía mucho tiempo que esto no pasaba en Veracruz. No estoy diciendo que es un santo, que es perfecto, pero no tengo duda de que es una gente honesta y eso es muy importante, porque siempre se ha padecido de gobernadores mediocres y ladrones. Entonces, sí es un cambio importante”.

El rumor de la hipotética remoción de García Jiménez, que según el columnista García Soto se ha escuchado en el Senado de la República, parece más bien ser parte de la pugna de poder entre los grupos internos de Morena que se evidenció en la reciente disputa de la dirigencia nacional del partido obradorista y que en 2021 continuará por la rebatinga de candidaturas federales y estatales como preámbulo de la sucesión presidencial de 2024.

No es coincidencia que la versión apunte hacia el gobernador  de Veracruz, identificado con el grupo de los llamados “puros” de Morena, muy afín a la Jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Claudia Sheinbaum, quienes le apostaron a la candidatura de Porfirio Muñoz Ledo para impedir que la presidencia del Comité Ejecutivo Nacional del partido quedara en manos de Mario Delgado, ex coordinador de los diputados federales morenistas y alfil del canciller Marcelo Ebrard, fuerte contrincante de la gobernante capitalina por la candidatura presidencial.

Así que si Dante Delgado acaso tuviera algún pacto para sustituir a Cuitláhuac García, no sería con el presidente  López Obrador, con quien está políticamente distanciado desde hace cinco años por lo menos, sino con el canciller Ebrard y con Ricardo Monreal, el líder del Senado, dos  políticos obradoristas considerados “progresistas” que aspiran a suceder al tabasqueño en Palacio Nacional y que en 2012 y 2015 fueron cobijados por el ex gobernador sustituto de Veracruz como candidatos de Movimiento Ciudadano a diputados federales.

Y es que en 2015, entrevistado por el periodista Ciro Gómez Leyva, AMLO habló de los “tiempos nuevos” en los que, decía, “debe buscarse la alianza con los ciudadanos, no con partidos que han dejado de ser opción, alternativa, porque han perdido la autoridad moral.”

¿Incluyes a Movimiento Ciudadano plenamente en esta categorización?, le preguntó sorprendido Gómez Leyva.

“Sí, sí, porque buscan más los cargos, y nosotros lo que buscamos es transformar este país”, respondió tajante López Obrador.

Posteriormente, Gómez Leyva entrevistó a Dante y le citó lo que un día antes le había dicho su ex candidato presidencial. Pero el ex gobernador de Veracruz respondió en tono conciliador.

“Con Andrés Manuel y con MORENA, amor y paz. Quiero decirlo claramente: la confrontación que nosotros tenemos es contra un viejo régimen soportado por el PRI y por el PAN al que, lamentablemente, se sumó el PRD en el Pacto por México” que “nosotros decidimos no firmarlo”, expresó.

Inclusive refirió que “invitamos a nuestro amigo Ricardo Monreal para que fuese el coordinador del grupo parlamentario de Movimiento Ciudadano en la Cámara de Diputados, en razón de que venía de coordinar la campaña presidencial de López Obrador.”

Y remarcó que “siempre hemos respetado a Andrés Manuel”, respaldándolo en la candidatura común a Jefe de Gobierno de la Ciudad de México y a la Presidencia de la República en el 2006 y en 2012.

“Por otra parte, él sabe cómo pensamos nosotros. Sabe que nunca, como Jefes de Gobierno, ni a él, ni a Marcelo Ebrard y mucho menos al doctor (Miguel) Mancera le hemos solicitado cargo alguno para integrantes de Movimiento Ciudadano y menos aún para mí”, enfatizó, deseándole que le fuera muy bien con Morena, pues dijo que él le había propuesto en el 2008, seis años antes, “que formara un nuevo partido ante el evidente rompimiento que tenía con el PRD”.

“No lo hizo en ese momento. Eso le hubiera dado, desde mi punto de vista, una perspectiva de mayor liderazgo nacional, porque en lugar de tres partidos, el movimiento progresista hubiera tenido cuatro, y además, porque él hubiera dejado de ser parte de uno para seguir siendo líder de todos. Ahora es parte de un partido”, apuntó, aceptando que “en este momento es nuestro competidor.”

“Pero la situación va más allá de eso. Tenemos que entender que México necesita una profunda transformación. No se va a lograr con visiones únicas. Nosotros le apostamos a construir un proyecto (…) que vaya por encima de los partidos políticos”, afirmó Dante en 2015.

Sin embargo, cinco años después, la confrontación con López Obrador fue escalando, a grado tal que Monreal –ex coordinador de la diputación federal del partido naranja y ahora operador del tabasqueño en la Cámara alta del Congreso de la Unión– le pirateó al fundador de Movimiento Ciudadano un senador de su bancada.

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