Esténtor Político

Puebla; desobediencia y mal gobierno de Barbosa

Miguel Ángel Casique Olivos

Bien reza el dicho popular: «De tal palo, tal astilla»; y esto se aplica al Gobierno federal y de Puebla, al no hacer caso a los organismos internacionales (en el caso de Puebla a estatales y nacionales) como la Organización Mundial de la Salud (OMS) o al Fondo Monetario Internacional (FMI); el primero al decir que las cifras altas de contagios y muertes por Covid es «preocupante» y que se debe «tomar en serio la pandemia”; el segundo que el crecimiento económico del país es malo.

En Puebla, el gobernador morenista Miguel Barbosa hace lo mismo que su jefe de Palacio Nacional, que por cierto ahora anda muy alegre con la salida de Alfonso Romo y esta mañana anunció que habrá otros cambios y un «algo más…”; uy, uy, uy, que nos hace temblar. Pero resulta que en la ciudad de os Ángeles, el gobernador tampoco hace caso a las recomendaciones y nos referimos a las que hace la Comisión Nacional de los Derechos Humanos sobre agresiones a mujeres.

Resulta que la CNDH emitió una recomendación a las 32 entidades del país donde se expusieron los casos de feminicidios más difundidos; destacan los casos de Mara Castilla y Tania Nadshely que tuvieron lugar en el estado de Puebla, donde gobierna el nada querido Miguel Barbosa que ha sido calificado como el peor gobernador de la entidad y de todo el país. La recomendación recuerda que el 28 de septiembre de 2016 la estudiante de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP), Nadshely, de 23 años, se encontró muerta en el interior de su casa en la colonia Tepeyac tras haber sido atacada.

Aunque el agresor fue sentenciado a 50 años de prisión, la inseguridad, violencia y feminicidios en Puebla van en aumento; en Puebla el 63.4 por ciento de la población adulta percibe inseguridad y la tasa de homicidios es de 19.8 muertes por cada 100 mil personas. También la entidad está en los primeros lugares con más delitos del fuero común, pues se ha colocado, a nivel nacional, en la posición número nueve al registrar y reportar 52 mil 350 casos.

Puebla, sin embargo, es un estado muy violento para las mujeres y aunque la CNDH ha solicitado que las autoridades de Seguridad Pública se abstenga de difundir imágenes que vulneren los derechos a la honra, intimidad, memoria y dignidad de las víctimas de feminicidio, violencia familiar o en el que se involucre desaparición de una mujer, lo cierto es que la forma de gobernar (prepotente y soberbia) de Barbosa, sin duda, hará que se ignoren esas recomendaciones.

Por ejemplo, el miércoles 2 diciembre un grupo de familiares de las víctimas se sumaron a un plantón que mantienen feministas desde el 24 de noviembre en el Congreso Local y que ha sido ignorado por la autoridad local; y es que, ahí también las cifras son diferentes porque mientras la Fiscalía General del Estado (FGE) de Puebla asegura que hay 47 feminicidios, el Observatorio Ciudadano de Derechos Sexuales y Reproductivos (Odesyr) dio a conocer que hay por lo menos 84 hasta el mes de octubre.

Puebla con Miguel Barbosa no va nada bien porque además de ignorar recomendaciones de organismos nacionales (una emulación de AMLO con la OMS), ha empobrecido más a los poblanos y no ha cumplido con promesas de campaña, como ha asegurado Prudenciana Vargas Cristobal, campesina de la localidad de Buenavista de Zapata, Ixcamilpa de Guerrero, Puebla, quien aseguró que: “No tenemos apoyos de los gobiernos morenistas, no han cumplido lo que prometieron en campaña; nuestras comunidades y colonias están abandonadas”.

Ella, a las 5 de la mañana se levantó, dejó el almuerzo para su hijo y salió al campo a trabajar, pues al medio día se sumó al llamado de Antorcha Campesina para participar en una de las tantas cadenas humanas que se han realizado para mostrar su inconformidad contra la política de oídos sordos de gobierno de Miguel Barbosa; como ella, hay miles de poblanos inconformes y no quieren a su gobernador, émulo del López Obrador. Por el momento, querido lector, es todo.

Compartir