Egresada UV realizó investigación sobre ópera Motezuma, de Vivaldi

Redacción Hora Cero

En la ciudad de Trento, Italia, donde actualmente radica, Laura Elizabeth Espíndola Mata, egresada de la Maestría de Artes Escénicas de la Universidad Veracruzana (UV), se enteró de que había sido ganadora del Premio “Arte, Ciencia, Luz” al mejor trabajo recepcional por su tesis “Motezuma, libreto de Girolamo Giusti y música de Antonio Vivaldi. Fuentes documentales y aspectos escénicos”. 

El viernes 4 de diciembre, la rectora Sara Ladrón de Guevara le entregó vía remota este reconocimiento, resultado de la pertinencia de su investigación dirigida por Octavio Rivera Krakowska, la cual surge como una aportación al conocimiento de la ópera Motezuma desde el enfoque de las artes escénicas, como parte de la riqueza cultural universal y de la identidad mexicana. 

Lo que en un principio era para la joven cantante egresada de la Facultad de Música de la UV un hecho ficticio proveniente de la novela de Alejo Carpentier, se convirtió en una inquietud pertinaz que la llevó a cursar este posgrado y, posteriormente, realizar una estancia en la Universidad de Trento pues en México no había información alguna sobre el tema. 

  Relató que en 2002 se dio la noticia oficial a nivel internacional acerca de su existencia y los musicólogos del mundo, de la academia de Vivaldi en Venecia empezaron a analizar las partituras. 

En 2005, en México se tuvo por primera vez la noción exacta, por lo que Samuel Mainez Champion, doctor en Estudios Mesoamericanos por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), solicitó una copia de la música a la Biblioteca de Berlín. 

De esta forma se convirtió en el primer mexicano que tuvo acceso a la obra (la cual ya se encuentra digitalizada) y en proponer una revaloración del tema mexica, rehaciéndola a una versión postmodernista. 

Con este estudio, Laura Elizabeth es la segunda investigadora en México en abordarlo y escribir sobre él en castellano. 

Para poder desarrollarlo y concluirlo, en 2017 partió hacia Italia respaldada por la UV a través de la Dirección de Relaciones Internacionales (DGRI), el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt) y la beca Erasmus de Excelencia Musical, después de haber sido aceptada por la Universidad de Trento. 

“Sentí la necesidad de saber más y de moverme porque en México no había bibliografía de lo que yo buscaba, para mí era un sueño, pero si no me arriesgaba me iba a quedar ahí y sabía que era un gran tema.” 

En esa universidad también cursó las materias de Historia de la Crítica del Arte y Filología Musical, enfocadas a la música y a la representación medieval, y participó como co-directora del coro. 

 

En la imagen, con el Coro Polifónico de Trento, bajo la dirección de Marco Gozzi

Motezuma se estrenó en 1733 en Venecia 

Por su título original en italiano, la ópera inspirada en el tlatoani de los mexicas en el periodo 1502-1520, fue estrenada con gran éxito en octubre de 1733, en el Teatro San Ángelo de Venecia. Es una obra de estilo vivaldiano, barroca, cuyo protagonista es un barítono porque representa la voz fuerte y masculina; su contraparte es Hernán Cortés, quien es interpretado por una mezzosoprano. 

Se trata de una producción majestuosa con la que Vivaldi retornó al campo musical después de cinco años de haber permanecido inactivo debido a una depresión. 

Con base en los datos recabados por Laura Elizabeth Espíndola Mata, un factor que podría tenerse en consideración para conocer las raíces del libreto es la influencia de los documentos históricos y el flujo de información sobre México y su conquista que circulaba en Venecia, sobre todo en un libro famoso de esa época llamado Los viajes y los viajeros. 

Lo anterior responde a una de sus principales interrogantes: ¿cómo Vivaldi sabía del emperador mexica? 

Narró que, en el escenario, la última batalla en Tenochtitlan se desarrolló en agua y torres con fuego, “era una producción majestuosa”, y aunque no hay registro de cuántos instrumentos conformaban la orquesta, se sabe que la ópera barroca estilaba entre 16 y 24 músicos, seis y ocho cantantes, con una duración de dos horas aproximadamente. 

“No se encontró la música completa sino escenas, por el tiempo transcurrido las partituras se carcomieron, hay pedazos de página que no se ven. 

Su búsqueda se centró día y noche en archivos históricos reservados de la Biblioteca Marciana de Venecia, donde se encuentra el archivo histórico más grande de Europa; en la Biblioteca SingAkademie de Berlín y en el Instituto Internacional de Investigaciones Teatrales de Venecia, y en la Biblioteca del Centro de Estudios de Historia del Textil, Vestuario y Perfume del Palazzo Mocenigo. 

Para ello, recibió un permiso especial para ingresar a los archivos reservados en Venecia, con tres cartas de recomendación de la UV, Universidad de Trento y de Marco Uvietta, musicólogo de esta última institución. 

También, recorrió más de cuatro veces los museos del Vaticano, viajó a Viena y Berlín, con tal de hallar todo lo que pudiera dar indicio del porqué Vivaldi había decidido hacer una obra de Moctezuma para el regreso de su carrera. 

Expuso que lo trascendental de su trabajo no sólo es la exposición de documentos históricos inéditos que comprueban la autoría de un libreto original escrito por uno de los genios musicales universales, sino entregar un texto en castellano, el cual podría catalogarse de los primeros o únicos sobre el estudio de la ópera Motezuma con un planteamiento musical y social. 

Esta información la complementó con un análisis de la sociología y mentalidad europea de la concepción que se tenía de los mexicanos en ese continente hacia 1700. 

En su tesis, resalta cómo pudo haber sido la ópera desde fuentes históricas, de grabados de 1700, acercándose a la vida, al pensamiento de Vivaldi y a las estéticas teatrales de ese momento. 

 “Cuando me dijeron que querían nominar mi tesis fue un honor, algo impensable, muy significativo, yo ya estaba contenta con mis resultados porque este trabajo no sólo llamó la atención de la UV, sino del director del Instituto Vivaldiano de Venecia, quien me felicitó por el texto. 

 

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