Hora cero

El arranque del proceso en Veracruz

Luis Alberto Romero

En la sesión del próximo martes 15 de diciembre, el Organismo Público Local Electoral de Veracruz definirá el calendario electoral para el proceso 2020-2021.

La propuesta que se maneja al interior del OPLE establece que el 28 de febrero se instalarían los consejos municipales electorales y un día después, los distritales.

En una entrevista con el portal “Al Calor Político”, el presidente del órgano electoral dio a conocer que el proceso iniciaría el 16 de diciembre.

De acuerdo con los tiempos previstos, unos días después, los partidos que están en las negociaciones para conformar alianzas, presentarán sus respectivos convenios de coalición. En ellos establecerán en qué municipios irán coaligados, en el caso de que la alianza sea parcial, como todo parece indicar.

En Morena tienen claro que su alianza se mantendrá con el Partido del Trabajo, una fuerza política casi inexistente en Veracruz; y que a esa coalición se integrará el Verde Ecologista. Actores políticos como Alberto Silva Ramos, en Tuxpan, ven en la alianza con Morena un aumento en sus posibilidades de ganar la contienda municipal de 2021. Habrá que ver si lo dejan pasar, dados sus antecedentes duartistas. Hay que recordar que en el sexenio de Javier Duarte, Silva fue titular de Sedesol y de la Coordinación de Comunicación Social, alcalde de Tuxpan y dirigente estatal del PRI.

En general, el Movimiento que tiene como principal activo al presidente López Obrador, podría encontrar el próximo año un escenario sumamente complicado en Veracruz, sobre todo si se concreta la alianza entre PAN, PRI y PRD.

En esa coalición, PRD sería equivalente al PT, dado que su aportación es muy menor; sin embargo, en un escenario tan competido como el que se espera para el próximo año, los escasos puntos porcentuales que representa el Sol Azteca podrían marcar alguna diferencia. En la contienda de 2018, los perredistas aportaron casi 140 mil votos a su alianza con Acción Nacional y Movimiento Ciudadano.

Como sea, en la alianza con PAN y PRI, los perredistas están llamados a ser actores secundarios, al igual que el PT con respecto a Morena.

Al interior de los partidos que participan en la alianza opositora, el ambiente que se respira es de confianza, priistas y panistas saben perfectamente que si alguna posibilidad tienen de lograr un resultado que los posicione rumbo a la sucesión de 2024, ésta se logra mediante una coalición.

Un connotado priista, ex dirigente del partido, comentaba que sin la alianza, el PRI podría ser derrotado en todos los distritos y en la mayor parte de los municipios veracruzanos; probablemente sólo conservaría las posiciones que actualmente tiene: un puñado de ayuntamientos entre los que destacan Orizaba, Huatusco y Perote. En cambio, la suma de fuerzas con PAN y PRD consolidaría un proyecto competitivo que daría la pelea por el control del próximo Congreso del Estado.

Ese sería, a fin de cuentas, un escenario sumamente arriesgado para Morena y sus principales actores políticos en la entidad.

El proceso electoral todavía no comienza y las descalificaciones entre las partes están a todo lo que dan; el diputado Rubén Ríos Uribe, por ejemplo, declaró este jueves que la alianza de PAN, PRI y PRD es “de cómplices vende patrias y enemigos del pueblo”; al parecer, esa será la parte medular del discurso: la descalificación fácil y el intercambio de adjetivos a falta de argumentos. Del otro lado no están mejor. @luisromero85

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