Hora cero

Veracruz, la deuda y el saqueo

Luis Alberto Romero

Durante las últimas dos décadas, los medios informativos han dado a conocer noticias, reportes y denuncias relacionadas con la corrupción en el sector gubernamental de Veracruz.

Podríamos decir que los veracruzanos se acostumbraron a recibir información sobre irregularidades en el manejo de los recursos públicos y también sobre el acelerado ritmo del endeudamiento de la entidad.

En 2004, al finalizar el periodo del gobernador Miguel Alemán, fue un escándalo la noticia relacionada con la deuda que dejaría dicha administración: poco más de 3 mil 500 millones de pesos. Sin embargo, dicha cifra resulta insignificante si se compara con los actuales números del endeudamiento veracruzano.

Préstamo tras préstamo, la administración de Fidel Herrera Beltrán acumuló una deuda cercana a los 21 mil 500 millones de pesos; y con Javier Duarte de Ochoa el déficit financiero del gobierno estatal hundió a la entidad.

Duarte dejó compromisos por más de 45 mil millones de pesos, sin contar con la deuda con empresarios, proveedores y contratistas.

Esa irresponsabilidad en el manejo de los recursos, que dejó al gobierno estatal en una situación muy comprometida, fue uno de los factores para la debacle del duartismo.

Miguel Ángel Yunes llegó al gobierno estatal en diciembre de 2017; encontró un gobierno estatal prácticamente quebrado y así lo dejó; durante dicho bienio, la deuda pública fue reestructurada, se alargaron los plazos pero esos pasivos no sólo no bajaron, sino que se incrementaron de forma considerable. Entre noviembre y diciembre de 2017, la administración veracruzana contrató dos créditos más por montos que superan los dos mil millones de pesos.

Por otro lado, las denuncias por presuntas irregularidades en el manejo de los recursos públicos se convirtieron en nota cotidiana en los medios informativos.

En cada revisión del Órgano de Fiscalización Superior del Estado, ORFIS, brotaban más anomalías y más denuncias por el desaseado manejo de los recursos.

La nota difundida este fin de semana por el portal Al calor político consigna una relación de irregularidades en la administración, que se convirtieron en motivo de denuncias por parte del ORFIS.

Indica que durante los gobiernos de Fidel Herrera, Javier Duarte y Miguel Ángel Yunes hubo irregularidades por un monto que supera los 33 mil millones de pesos. Ello generó 190 denuncias penales por presunto daño patrimonial. La mayor parte del monto observado, más de 31 mil 600 millones de pesos, corresponde a los dos últimos gobiernos veracruzanos.

La administración de Javier Duarte dejó denuncias por más de 29 mil millones de pesos; con Yunes, el monto de las observaciones fue inferior, pero también es cierto que sólo estuvo un bienio.

En general, las últimas dos décadas del gobierno veracruzano han sido marcadas por tres manchas: la corrupción y el saqueo; la irresponsabilidad administrativa reflejada en el enorme endeudamiento; y la ineficiencia en el combate a la inseguridad y al delito.

El actual gobierno estatal recibió esa herencia en diciembre de 2018; a dos años, podríamos decir que la presente ha sido una administración austera que no tiene, hasta hoy, escándalos de corrupción. @luisromero85

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