Esténtor Político

Plan hídrico para evitar inundaciones; principal bandera de tabasqueños

Miguel Ángel Casique Olivos

El pasado domingo 13 de diciembre fue el arranque de entrega de los apoyos económicos que el gobierno federal empezó a brindar; sin embargo, el operativo y la logística fueron un caos, un desastre y un fracaso total. Parece que el gobierno federal y la 4T no son capaces de organizar, como se dice coloquialmente, ni siquiera «una pelea de perros», así parece. ¿Por qué, se preguntará usted amigo lector? Sencillo; para empezar, no fueron capaces de que en cada módulo de entrega de apoyos hubiera orden; por ejemplo, no organizaron filas, cuando es algo muy sencillo si se coloca una simple cartulina para indicar que en “tal lugar” van las personas con el “apellido tal”.

Pero además, se corrió el rumor de que gente que no estuvo censada (que son varias decenas de miles; imagine usted, sólo censaron alrededor de 200 mil cundo los afectados son cerca de un millón) también recibiría el apoyo pero que tenía que llegar muy temprano; mucha gente se fue a dormir en las afueras de dichos módulos en espera de que les dieran el apoyo; al último a esa gente no le entregaron nada, sólo la explicación de “usted no está en la lista”.

Ante tal desastre el gobierno federal se vio obligado a suspender la entrega de los apoyos en al menos 4 municipios; tanto fue el caos que se notó, que los medios estatales y regionales lo dieron a conocer de inmediato. También la crítica se dio porque no había medidas sanitarias, la aglomeración era tan grande que se convirtió en lugar propicio para el contagio de Covid-19. Mire usted, ¡magna irresponsabilidad del gobierno morenista!.

Varios meses llevan los tabasqueños sufriendo. Se ha visto más solidaridad en apoyo de víveres, ropa y medicamentos desde otros estados que el apoyo federal; tanto así que La Marina, como gesto muy noble y solidario, decidió prestar un helicóptero para que se trasladara la ayuda a los lugares más apartados, apoyo con más de 200 toneladas que llegó por parte del Movimiento Antorchista gracias a los centros de acopio que instaló en todo el país.

A pesar de esa ayuda, el fenómeno de las inundaciones continuará si no se hace, por parte del gobierno estatal y federal, un plan a mediano y largo plazo, un plan que incluya obras hidráulicas, con una inversión fuerte de recursos de la Federación y del Estado; pero aunque esto es necesario y urgente, en el PEF 2021 no se destinó ni un solo peso para este tipo de obras.

Ante el negro panorama y preocupación de los tabasqueños de que el próximo año las escenas que hoy vivieron volverán, miles de mexicanos de esa zona del país han decidido que Tabasco nunca más vuelva al agua y han recabado decenas de miles de firmas. La sociedad civil ha tomado una gran iniciativa ciudadana para que el gobierno federal y el estatal, como es de su competencia y obligación, destinen los recursos que sean necesarios para la ejecución de un plan hídrico integral para “Que nunca más se inunde Tabasco”

Y es que la historia reciente ha dicho que se han hecho planes por los especialistas, pero nunca se han ejecutado a cabalidad porque se prefiere destinar los dineros públicos a cosas más redituables políticamente que salvaguardar la vida y el patrimonio de la gente humilde; otro dato preocupante es que el gobierno morenista, además de desaparecer el FONDEN en el PEF del 2021, solo se tienen programados 200 millones de pesos para el dragado de los ríos, lo que equivaldría a ser un mejoral para curar un cáncer.

Tabasco, «El Edén», es una entidad que el Informe de Pobreza y Evaluación 2020 del Coneval, lo señaló como el primer lugar nacional, con respecto a los 32 estados, con 1 millón 151 mil personas que carecen de acceso a la alimentación; ahora, el número se incrementó drásticamente y habrá, también, miles de personas que habrán perdido sus pocas pertenencias y tendrán que reparar los daños ocasionados a sus hogares.

Los 10 mil pesos que el gobierno está ofreciendo a un grupo muy «selecto» no solucionará el problema; ese dinero, si es que llega, la familia lo ocupará para alimentos y medio sobrevivir unos días y no le recuperará lo que perdió en esta tragedia por las lluvias que, además, hoy se sumó intencionalmente López Obrador y su gobierno al abrir las compuertas y que, como él mismo declaró, se dañó a los más pobres.

A grandes males debe haber grandes remedios. En Tabasco los mexicanos afectados eso buscarán; resolver de fondo el problema y con grandes remedios y al parecer contarán con el respaldo nacional. Ya es hora de que el gobierno federal morenista actualice o elabore los proyectos correspondientes y que se destine todo el dinero que sea necesario para su ejecución. En Tabasco se están formando comités y están llamando al pueblo y a todos los sectores de la sociedad tabasqueña a conformar un gran frente común para conseguir que “Tabasco jamás regrese al agua”, esa es su bandera, esa es su exigencia.

En Tabasco la necesidad de la gente y el olvido del gobierno gestó un movimiento social con una bandera real y justa. López Obrador y Adán Augusto López tendrán que voltear a esta demanda y atenderla si es que no quieren que las protestas de este movimiento estén durante muchos meses. Por lo pronto, parece que en unas cuantas semanas una comisión de paisanos de AMLO va a llegar hasta Palacio Nacional y entregar una carta, con miles de firmas, para pedir atención directamente. Ahí se verá, una vez más, la altura política del Presidente mexicano. Por el momento, querido lector, es todo.

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