Esténtor Político

Las vacunas contra el Covid-19 y su uso político

Miguel Ángel Casique

«De lo perdido, lo ganado» reza el dicho popular que hoy lo podemos aplicar a la llegada, anunciada con bombo y platillo, de las 3 mil vacunas contra el Covid-19; y lo podemos aplicar porque en el país el número de muertos y de contagios sigue creciendo alarmantemente, basta registrar que desde hace unas semanas los contagios por día rondan entre las 10 y 12 mil personas, tan sólo en las últimas 24 horas se contabilizaron 12 mil 511 casos.

El gobierno del país tomó muy tarde las decisiones para evitar contagios. Jamás implementó medidas y ayudas en serio y de impacto para que los trabajadores se pudieran quedar en casa, sin que se preocuparan por tener comida; el famoso llamado «Quédate en casa» nunca fue acompañado con un plan para ayudar con despensas para todos los mexicanos o con apoyos económicos directos que ayudaran a las familias

Estando así las cosas parecía que al gobierno federal ya no le importaba lo que sucediera con los mexicanos, la mala estrategia de Andrés Manuel López Obrador (AMLO) para atender la pandemia ocasionó una crisis de salud y otra económica; hoy los datos de muertes y contagios son de alarma.

Recordemos cómo el gobierno morenista se negó a atender a los miles de mexicanos que se quedaron sin empleo, debido al cierre de las empresas (según datos de la Cepal al menos 500 mil pequeñas y medianas), los más pobres de México no fueron apoyados con programas de alimentos o monetarios, como sí lo hicieron otros países. Cada mexicano se ha estado batiendo con su suerte y sigue buscando la forma de sobrevivir.

Imagine usted. Llegó el momento que 70 millones de mexicanos (más del 50 por ciento de la población mexicana) no podía y no puede comprar la canasta básica, debido a que padecen pobreza laboral, es decir, lo que perciben no les alcanza para cubrir la compra de la canasta básica; a esto se sumó que 12.5 millones de mexicanos perdieron su empleo y no lo han podido recuperar y “sólo Dios sabe” si lo lograrán. Hace unos se anunció nuevamente el cierre de comercios tras la implementación del semáforo rojo; la situación empeora.

El gobierno no ha hecho su papel adecuadamente y ha estado mintiéndole a la población; los mexicanos han sido víctimas de una verdadera tragedia porque en los recientes días están viendo morir a familiares y amigos dentro de sus casas o en las ambulancias porque ya no hay cupo en hospitales de la Ciudad de México o en otras entidades o, aunque lo haya, las autoridades capitalinas se niegan a atender  personas que sean de otra entidad.

Al transcurrir más de 8 meses de pandemia los mexicanos han ido entendiendo que quizá la única salvación que les iba quedando es que llegara la vacuna al país; las esperanzas de una verdadera atención por parte de los gobernantes y de un apoyo serio para alimentación y poder guardarse en caso de emergencia o rebrote ya no es opción.

Hoy que se ha anunciado que la primera entrega de vacunas llegó al país, apenas 3 mil, pero,  según información oficial, de hoy 23 al 31 de diciembre llegará un millón 417 mil 659 dosis, cientos de mexicanos tienen “la esperanza” de vida en la vacuna, de lo perdido en ocho meses a lo que se pueda ganar en los días recientes. Sin embargo, el propio gobierno federal ha sido muy cauteloso en manejar la cifra que arribó hoy, esta primera entrega apenas será para algún personal de salud y algunos militares.

La cifra de contagios al día de hoy es de 1 millón 338 mil 426; pero en el país hay 130 millones de mexicanos; por lo pronto las vacunas arribadas a México aún no llegarán ni a los casos de contagio y menos aún a una parte de los mexicanos más empobrecidos. Todo esto parece no importarle mucho al gobierno federal bajo la línea mesiánica de Andrés Manuel López Obrador; más bien parece que todo así estará planeado durante varios meses; cada vacuna que llegue se le hará un «show y un espectáculo mediático» y un uso político muy fino de cada entrega de la vacuna. Los mal pensados aseguran que todo tiene tintes electorales para el próximo año. ¿Usted, qué piensa? Por el momento, querido lector, es todo.

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