Piden prohibir venta de bebidas alcohólicas cerca de escuelas

Redacción

El diputado Juan Martín Espinoza Cárdenas (MC) propone reformar la fracción XII y XIII y adicionar una fracción XIV al artículo 9 de la Ley General de Educación, para que se prohíban establecimientos de bebidas alcohólicas cercanos a escuelas, públicas o privadas, de los tres niveles educativos.

La iniciativa señala que las autoridades educativas establecerán lineamientos correspondientes, garantizando el derecho a la salud, la integridad y buen desempeño del educando.

En la exposición de motivos, el diputado advierte que es importante explorar los factores de riesgo en los estudiantes que los lleva a caer en el alcoholismo.

“Hoy en día el sector que más consume bebidas alcohólicas son los jóvenes, niñas y niños. A pesar de su corta edad, su prioridad es consumir bebidas embriagantes y esto repercute en la disminución en el desempeño de su educación”.

Indicó que una bebida alcohólica es aquella que contiene más de 2.5 grados de alcohol, específicamente etanol o alcohol etílico, que es un depresor del sistema nervioso central, adormece sistemática y progresivamente las funciones del cerebro, como la coordinación, memoria y lenguaje.

Expuso que el consumo de alcohol en exceso produce múltiples problemas de salud en el individuo: cirrosis hepática, alteraciones cardiovasculares, hipertensión, desnutrición, problemas gastrointestinales y aumento del riesgo de ciertos tipos de cáncer.

Si el consumo excesivo es prolongado, sobrevienen problemas nerviosos y mentales, incluso daño cerebral permanente. Estos ejemplos solo son de salud, pero el alcohol también afecta a la sociedad porque provoca accidentes automovilísticos y muertes de terceros.

Resaltó que existen diversos factores por los cuales los jóvenes consumen alcohol, como problemas familiares, rechazo de la sociedad, distanciamiento social, depresión, autoestima, inestabilidad económica, entre otros.

En la iniciativa, turnada a la Comisión de Educación para dictamen, señala que los programas de orientación para niños, adolescentes y sus familiares son de gran utilidad en la prevención del abuso de bebidas alcohólicas.

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