Esténtor Político

La Alianza comete sus primeros errores; no toma en cuenta a los ciudadanos
Miguel Ángel Casique Olivos
Una parte importante de mexicanos se ha estado manifestando a favor de una gran alianza para que en las elecciones del mes de julio, se haga contrapeso al partido en el poder y al mismo Presidente de México, que están ya muy metidísimos y muy interesados en seguir controlando el Congreso de la Unión y, desde luego, también ganar en algunos estados y presidencias municipales.
El llamado principal de esa alianza tiene que ser, han coincidido analistas y sobre todo verdaderos líderes sociales, en invitar a la gente a no volver a votar por quienes han incumplido sus promesas de campaña y por quienes incumplieron a su palabra de «Primero los pobres». La consigna debe ser: «no cometer un segundo error al votar por Morena».
Conforme avanzaron los días y los meses, al Gobierno federal se le ha estado complicando todo; primero porque ha intentado, desde el foro de «las mañaneras», marcar la agenda política muy personalizada hacia AMLO, sea correcta o no; porque desde ahí se ha querido hacer creer a los mexicanos lo que en muchas ocasiones no es verdad y que está muy lejos de lo que acontece en la realidad y, además, también le ha servido de foro para defenderse, pero sobre todo para atacar a quienes cuestionan los malos resultados de la administración morenista y a quienes el Presidente considera sus enemigos políticos, sean empresarios, académicos, analistas, investigadores, periodistas, reporteros, etc.
Si el panorama en México es negro y no hay ninguna salida para todas las crisis que diariamente amenazan y acorralan más a la población, crisis todas que tienen un solo origen, un modelo económico caduco que ha generado muchísima pobreza y marginación, entonces, sí es necesaria una gran alianza o un frente común de todos los mexicanos que pueda ponerse al frente y evitarle el paso a Morena o a AMLO que tiene el poder político en este sexenio; pero además, y de más relevancia parra la nación, es que ese frente común (donde el pueblo sea el verdadero orquestador) le comience a poner un alto al modelo económico y que, como alternativa, se presente uno nuevo, que sea con un plan encaminado a llevar justicia social. Un proyecto de país que también ponga como gobernantes a verdaderos políticos, no a arribistas que quieren seguir manejando el poder a su antojo y a su conveniencia.
Bien vale la pena, entonces, preguntarse si la alianza «Va por México» ¿tomará en cuenta a los ciudadanos o seguirá siendo una alianza sólo para repartirse el mismo pastel y, como siempre, dejar en el abandono al pueblo? La respuesta puede comenzar a responderse sin buscar mucho. Ha pasado ya casi medio sexenio y el PRI, el PAN y el PRD no se habían puesto de acuerdo y ahora que, en apariencia, lo han hecho, sigue habiendo interrogantes y cuestionamientos serios que, de no resolverse o atenderse, pueden ser definitorios en lo que suceda en julio del 2021.
AMLO y su partido han controlado absolutamente el poder Ejecutivo y el Legislativo; las elecciones del 2018, como es del dominio público, le dieron un voto de confianza a la supuesta «Esperanza de México» y el hartazgo contra lo que era viejo y que ya no podía con el descontento, se volcó a las urnas; así «desapareció» (sic), dijo AMLO, la corrupción, los favoritismos, el tráfico de influencias, el amiguismo y todos los males de los gobiernos priístas y panistas.
¿Qué pasó a dos años y medio de gobierno de la Cuarta Transformación? Nada. Las cosas siguen igual, el gatopardismo se apoderó del nuevo gobierno y los cambios fueron para que todo siguiera igual, o si forzamos un poquito, todo empeoró; hay más pobreza con cerca de 100 millones; más inseguridad, más violencia, menos obra social y más insalubridad que fue factor clave para tanta mortandad y contagios por el Covid-19. AMLO, Morena y la 4T no aprendieron le lección: no atienden al verdadero pueblo y sólo quieren seguir manteniéndose en sus puestos, cueste lo que cueste.
En todo ese contexto, los partidos que conforman la alianza “Va por México” da sus primeros pasos, pero los da mal. Este viernes 5 de febrero presentaron sus listas de candidatos para diputados federales plurinominales y su primer error es seguir poniendo, mayoritariamente, como representantes a personajes influyentes o muy cercanos a los operadores y orquestadores de esa «Alianza»; cayeron, pues, en los mismos errores y vicios de antes. En esas listas no se ven políticos jóvenes, no son visibles caras nuevas que representen a sectores amplios de la sociedad o con un perfil profesional y político diferentes; y menos se ve que se estén impulsando candidaturas ciudadanas.
Una breve revisada a la lista, nos encontramos que Alejandro Moreno, «Alito», es el que se impone con las candidaturas plurinominales; todas las primeras posiciones están repartidas entre gente que es muy cercana a él, él mismo, incluso, se encuentra entre los primeras posiciones. Los que aparecen en los primeros lugares de las listas, que son los que garantizan un curul en San Lázaro, son todos del grupo de «Alito»: Hiram Hernández, Palma Sánchez, Pablo Guillermo Angulo o Carlos Miguel Aysa entre otros.
La molestia por este «agandalle político» no parece que se vaya a calmar tan rápido; varios grupos priistas y gobernadores no están de acuerdo con la marginación política desde la Alianza; y aunque esta inconformidad tampoco dejaría ser de mayor relevancia, lo más importante, -y que podría seguir generando problemas para la Alianza, incluso al grado de no lograr su triunfo en las elecciones-, es que las cúpulas priistas, panistas y perredistas pretenden seguir actuando igual, sin tomar en cuenta a candidaturas que impulse la sociedad, con políticos que surjan de la población y que conocen de viva voz lo que la gente quiere y necesita.
En las manos de todos los mexicanos está el futuro de México y no lo debemos olvidar. La Alianza «Va por México» comete sus primeros errores y no toma en cuenta a los líderes del pueblo y no se ven, entre las listas plurinominales, a verdaderos representantes populares. Si «Va por México» sigue por ese camino nada cambiará en julio de 2021, los mexicanos no harán suyo ese frente y el peligro para el país será catastrófico, sólo que ahora tendrá más cómplices, y entre ellos estarán quienes decidieron mal a los representantes del Congreso de la Unión. Por el momento, querido lector, es todo.
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