Hora cero

Las zonas de riesgo en Veracruz

El comedor del ORFIS

Luis Alberto Romero

Veracruz es una entidad que se encuentra en constante riesgo. Enfrenta amenazas geológicas, como los deslizamientos; hidrometeorológicas, como las inundaciones; la llegada de huracanes ocurre prácticamente cada año y los sismos también son frecuentes, sobre todo en la zona sur del estado.

Hay zonas de la entidad que durante cada temporada invernal están expuestas a temperaturas muy bajas, como las registradas en los municipios de las sierras o en la región del Cofre de Perote.

En un año normal, las autoridades en materia de protección civil emiten al menos una docena de declaratorias de riesgo por inundaciones y deslaves.

El sur de Veracruz, por ejemplo, es una región considerada de alta sismicidad; con frecuencia, el Servicio Sismológico Nacional da cuenta de los temblores que se registran en ese punto de la geografía estatal.

Prácticamente todo el estado se encuentra en riesgo; algunas zonas por inundaciones; otras por deslizamientos; unas más por ciclones o huracanes; o por incendios forestales; o por bajas temperaturas; o por la presencia de miles de kilómetros de ductos de la industria petrolera; o por la operación de la planta nucleoeléctrica de Laguna Verde; el caso es que no hay una región que esté libre de amenazas.

El tema viene a propósito de la información aportada al medio digital Al calor político, por la secretaria de Protección Civil del Gobierno del Estado, Guadalupe Osorno Maldonado; quien apuntó que sólo tres de los 212 ayuntamientos veracruzanos han actualizado sus respectivos atlas de riesgo.

La funcionaria exhortó a las autoridades locales de la entidad a trabajar en la actualización de su información. A fin de cuentas, es un deber de los ayuntamientos, porque se trata de un instrumento que ayuda a tomar decisiones que salven vidas o patrimonios.

El problema es que, como reveló Guadalupe Osorno, son muy pocos los alcaldes que toman con seriedad el tema de la protección civil; la inmensa mayoría de los ediles podría pensar que el riesgo de la población sólo compete a las autoridades estatales.

Los ayuntamientos se ocupan en primera instancia de la obra pública y de los servicios básicos, como alumbrado y recolección de basura –algunos ni siquiera eso pueden hacer bien–, pero pasan por alto la responsabilidad de eliminar o al menos reducir al mínimo los riesgos de la población; para eso es útil la actualización de los atlas; lamentablemente parece que ven esos temas como asuntos de poca rentabilidad política o electoral y por eso los ignoran.

Ojalá este llamado de la secretaria sirva para que los ediles miren hacia sus zonas de riesgo, actúen en consecuencia y se preparen para las amenazas.

 

 

El comedor del ORFIS

En el Órgano de Fiscalización Superior del Estado circula la versión de que por la poderosa influencia de Griselda Lida Álvarez Montero, la secretaria particular, se habría entregado el negocio del comedor a familiares de un funcionario del gobierno estatal.

No está mal que cualquier funcionario incursione en el rubro gastronómico e invierta en un negocio, aunque sea pequeño; lo cuestionable es que esta entrega se realizó sin licitación, como se había hecho desde la fundación del organismo, lo que genera sospechas entre quienes siguen de cerca el trabajo que realizan las cabezas del ORFIS.  @luisromero85

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