Mesa de redacción

Herencia del poder en Minatitlán

Enrique Yasser Pompeyo

El anuncio sorprendió a más de uno; otros, ya lo esperaban. Elizabeth Reyes Toledo, hija del actual presidente municipal de Minatitlán, Nicolás Reyes Álvarez, quiere ser la próxima alcaldesa.

Este lunes, a través de sus redes sociales, la también presidenta del DIF municipal informó que es aspirante a la precandidatura por el partido político Morena.

En el video de aproximadamente 1:49 minutos de duración, asegura que ha visto de cerca las fortalezas y las debilidades del municipio.

Seguramente se refería a las denuncias por presuntas y diversas irregularidades cometidas en el gobierno local que administra su señor padre.

Como se recordará, el presidente municipal Nicolás Reyes Álvarez se encuentra bajo la lupa de los entes fiscalizadores.

En agosto del año pasado, el Órgano de Fiscalización Superior (ORFIS) llevaría a cabo una auditoría especial. Los auditores verificarían la aplicación de los recursos del ejercicio fiscal 2019. Se inspeccionarían las obras y el destino del dinero, tanto federal como estatal.

Sin embargo, en la visita que harían los auditores del ORFIS se preveía que el personal asignado por el alcalde para atenderlos, los hubiesen llevado únicamente a las obras que a ellos les convenían y se determinara que no había irregularidad alguna, por lo que la supervisión sería casi en lo oscurito para que la oposición no estuviera presente.

Las quejas de la población se dan en diferentes zonas, por ejemplo, en el Ejido Tacoteno, en las colonias El Mangal, Santa Clara, Justo Sierra, Bulevar Instituto Tecnológico.

A esto se suma la denuncia que han hecho regidores en el sentido de que no existe un Subcomité de Adquisiciones para que licite las obras públicas, las compras y convoque a las empresas a participar.

En 2018, de 122 obras, 83 “fueron para los amigos, para los cuates”; en 2019 se llevó a cabo un “tombolazo” para sacar a los ganadores, “muchos no eran de Minatitlán”, acusó en su momento la regidora Damara Gómez.

Ahora, muchos colonos sufren las consecuencias de malas obras, principalmente inundaciones.

Una obra que fue muy criticada por el monto de la inversión es la que se hizo en el parque Independencia, donde se instaló un domo y se rompió, cuyo costo fue de cuatro millones 700 mil pesos.

La exigencia de los habitantes es que se transparente el uso de los recursos públicos y si las obras fueron mal hechas, que se corrijan.

¿El ORFIS se habrá hecho de la vista gorda? ¿El Órgano de Fiscalización habrá encubierto al presidente municipal? ¿Se habrá arriesgado a protegerlo? ¿Habrá validado las obras que regidores y ciudadanos denunciaron por presuntas irregularidades?

Con todos estos antecedentes, un sector de la población rechaza todo lo que huela a morenismo y más si se incurre en nepotismo al pretender heredar el poder, pues también temen que las encuestas estén amañadas para beneficiar a los amigos y familiares.

Ya se verá el resultado de las mismas. Los minatitlecos ya tuvieron una mala experiencia con el actual alcalde; el próximo 6 de junio tendrán en sus manos decidir el futuro de sus familias y del municipio.

enriquepompeyo@hotmail.com

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