Nada para nadie en el Totonacapan

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Palabra de Nimbe

Nada para nadie en el Totonacapan

Por Nimbe Romero

Papantla, Ver. – Los candidatos empezaron campañas mostrando músculo. Pero que no se les olvide que “del plato a la boca, se cae la sopa” … y lo he repetido muchas veces, hemos visto caer candidatos casi llegando al día de la elección, aún con sus nombres ya impresos en las boletas, los bajan del caballo. Ayer todo el Estado de Veracruz se escandalizó por la detención del magnate de las autopartes y ex Alcalde de Tihuatlán, el famoso “Goyo” Gómez, precandidato del PRD.

Adelantaban muchos que su triunfo era inminente, pero en la guerra y en la política se juega muy sucio, y este golpe será difícil para la coalición del PAN-PRI-PRD; porque mientras son peras o son manzanas, difícilmente estará impreso su nombre en las boletas, con este proceso legal encima.

Así que regresando al Totonacapan, que no crean los candidatos actuales que sus marchas multitudinarias, sus apadrinamientos o sus derroches millonarios, les han de garantizar el triunfo, les sugiero que hagan un poco de memoria. Basta con recordar que el “dedazo” de Armando Hernández (+) hace más de  30 años, no le garantizó el triunfo, por el contrario, el pueblo se unió en su contra, y el ganón fue Jesús Cienfuegos, quien, registrado por el PAN, llegó a la tan añorada silla de la presidencia municipal, aun contra el sistema.

Nadie hubiera creído que el candidato oficial, que era entonces el Lic. Armando, con tanta experiencia política, con profesión (porque Cienfuegos, seamos claros, no tenía lo necesario para gobernar), así que el Lic. Armando con todo y padrinos, y habiendo ayudado a muchos a librarse de injusticias (porque los defendía, era buen abogado, cuentan); su gran pecado era el poco carisma con la ciudadanía y precisamente el ser el candidato impuesto por el régimen… aunque tenía dinero, tenía padrinos, tenía experiencia; no logró la voluntad del pueblo, se le salió el triunfo de la bolsa.

A otro que nunca se le hizo, llegar a gobernar nuestra querida Papantla, fue el empresario citricultor Rómulo Salazar, la buscó muchas veces, fue el eterno candidato tricolor, y de los más adinerados, de hecho, con él se empezó a encarecer el voto, se dice que los compraban a diestra y siniestra, con láminas, despensas, pollitos, cochinos, dinero en efectivo, en fin, de las campañas más caras que se recuerden hasta ese entonces; pues tenía expertos “mapaches electorales” en sus filas, pero ni comprando credenciales de elector, logró el triunfo.

Así también tuvimos a otro insistente por la Alcaldía, el fuereño José Manuel Del Río Virgen, quien con todo y sus sendos títulos profesionales, su experiencia académica y de gobernanza, se le ha negado la silla de la presidencia municipal; definitivamente no pudo con Papantla, a pesar de tanto trabajo político, de ser un experto que incluso consultan en las más altas esferas políticas nacionales, pues acá nomás no gana. No lo quieren ni sus vecinos del Tajín, es más creo que ni en su partido, nomás le obedecen por lo que sabe y representa; pero quererlo, lo que se dice quererlo, pues…. Sólo ellos saben.

Otro que era buen gallo, pero tampoco le sirvió haber sido un hijo bien nacido de Papantla, con talento, con visión, con liderazgo, es Guillermo López. Fue un candidato digno, pero simplemente se quedó con las ganas de gobernar; no se sabe si perdió él o perdió Papantla. Pero a pesar de que hizo una buena campaña, movió conciencias, incluso se sumó al movimiento de Andrés Manuel López Obrador y aún así no llegó.

Así que aquellos que creen que lo tienen ganado, y que empiezan sus campañas con soberbia, pensando que ya ganaron, deberían ser un poco más humildes, que hagan memoria, que se den cuenta, que ni los padrinos, ni el dinero, ni el carisma, ni la experiencia, son garantía de triunfo. Por el contrario; la arrogancia, la imposición, el comprar los votos, las malas compañías (hay que checar con lupa las planillas), candidatear a los mismos de siempre, el tratar de heredar la silla; son acciones que el pueblo castiga en las urnas.

 


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