Hora cero

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El regreso de Bonifacio Castillo

Luis Alberto Romero

Han pasado casi 18 años desde que Bonifacio Castillo fue acusado y preso por el presunto delito de peculado.

Había dejado en el 2000 la presidencia municipal de Papantla (PRD) y en las elecciones del 2 de julio de ese año fue votado como diputado federal.

Una vez que terminó su periodo en la curul, Castillo Cruz fue detenido a la altura de la comunidad de Totomoxtle, Papantla. Antes, enfrentó una feroz persecución del gobierno estatal encabezado por Miguel Alemán, misma que terminó con su captura y reclusión. Estuvo 10 meses preso.

Como alcalde, Bonifacio Castillo se caracterizó por una relación tirante con el gobierno estatal; el movimiento indígena que se formó en Veracruz había declarado al entonces gobernador como persona non grata. Dice el papanteco que a pesar de que en ello no tuvo injerencia, pues no intervino en la reunión de dicha declaración, Alemán Velasco nunca le perdonó la ofensa; y de inmediato comenzó la persecución en su contra.

Era diputado cuando enfrentó una solicitud de desafuero presentada por la desaparecida Procuraduría General de Justicia del Estado ante el Congreso de la Unión. La sección instructora, encabezada por el extinto diputado panista José Francisco Blake Mora, rechazó la petición del gobierno veracruzano y por unos meses, Castillo Cruz durmió tranquilo. Sin embargo, no había pasado demasiado tiempo cuando fue capturado.

Su partido, el PRD, lo dejó sólo e incluso, la dirigencia estatal del partido se encargó de echar más leña a la hoguera de la causa penal que le instruyó la procuraduría, la número 228/2003.

Pasó 10 meses preso y entretanto, el movimiento indígena papanteco que le seguía  se organizó para protestar ante lo que consideraba una injusticia. Bonifacio Castillo se asumió como una víctima del alemanismo, como un preso político.

Salió del penal y por años buscó nuevas oportunidades para ocupar cargos de elección popular. No tuvo demasiado éxito hasta que cobijado con las siglas del PT, que lo presentó como su carta para contender por la diputación local por el distrito 6 con cabecera en Papantla.

En las elecciones del pasado domingo, Castillo Cruz no enfrentó resistencia: obtuvo más de 52 mil votos, 44.2 por ciento del total, para superar con tranquilidad los 38 mil 800 de Salomón García Malpica, abanderado de la alianza PAN-PRD-PT. Muy rezagado quedó Jesús Ortigoza Pérez, de Movimiento Ciudadano, quien no llegó a los 14 mil sufragios. Los demás candidatos quedaron reducidos a un papel secundario, pues ni uno de ellos llegó al 3 por ciento.

Hoy, Bonifacio Castillo se prepara para retomar un papel activo en la representación de los intereses indígenas; lo hará desde el Congreso local, como integrante de la bancada de Morena-PT-PVEM.

El papanteco apunta que su municipio ha perdido mucho tras el paso de varias administraciones que se caracterizaron por la corrupción, el saqueo y la nula planeación. Espero –dice– que el próximo alcalde (Eric Domínguez) realmente trabaje para superar los rezagos y la pobreza que prevalece en el municipio; si lo hace, dejará huella.

Han pasado casi 18 años desde que fue detenido; vueltas de la vida; hace tres sexenios Bonifacio Castillo veía pasar los días desde una celda de Pacho Viejo; hoy se prepara para rendir protesta como diputado local, en tanto que su otrora persecutor hoy tiene otras preocupaciones, los señalamientos por evasión, las demandas, la quiebra y las deudas. @luisromero85


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