Anuncian homenaje a la pintora veracruzana Leticia Tarragó

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Redacción Hora Cero

El cronista de Xalapa, Vicente Espino Jara anunció un homenaje a la pintora veracruzana Leticia Tarragó en el marco de ka 1a Feria Nacional del Libro Infantil y Juvenil Xalapa 2021

«Es muy probable que el Rey de Corazones y el mundo mágico formado por personajes extraños e irreales, hayan sido una feliz influencia educativa en la niñez de la maestra Leticia Tarragó y que un gato imaginario como el Gato de Cheshire, guíe su talento creativo para plasmar todos sus personajes, siempre colmados de un sublime surrealismo que ha fascinado a innumerables personas y generaciones, probablemente con la misma seducción que a ella le produjo su primer encuentro con la lectura de Alicia y su asombroso mundo de maravillas, libro que recibiera de las manos de Gabriela Mistral, cuyo verdadero nombre fue Lucila Godoy Alcayaga, primera mujer sudamericana en recibir el premio Nobel de Literatura, en el año de 1945», escribió.

Asimismo el profesor señaló que las biografías escritas sobre Lety Tarragó, refieren que nació en la ciudad de Orizaba y que desde 1963, acompañada de su esposo, el
también pintor y grabador Fernando Vilchis Oñate (1932-2004), llegó a Xalapa, donde ambos incursionaron en una extensa y fructífera labor, tanto creativa como académica, en la Universidad Veracruzana(UV).

De las entrevistas que ha concedido -prosiguió-, se desprende que a corta edad se trasladó con su familia a vivir en la capital del país y que a los 13 años su mamá la matriculó en la escuela La Esmeralda, del Instituto Nacional de Bellas Artes. Su interés por pintar contó con el aliciente de sus padres, que la motivaron para profesionalizarse como artista plástica
que fue creciendo en experiencias estéticas impuestas por las corrientes de la época, como la Escuela Mexicana de Pintura, de sus propias incursiones en mercados populares y
de sus frecuentes visitas al icónico Palacio de Cristal, mejor conocido como el Museo de Historia Natural del Chopo, donde la diversidad de objetos de la colección le permitieron
trazar, desde su propia creatividad e imaginación, infinidad de líneas y colores con los que nutrió su pasión por el arte y que ha dado identidad y perfil propio a su vasta obra.

Recuerda, entre algunos de sus preceptores, a los afamados artistas David Alfaro Siqueiros, María Izquierdo, Mario Orozco Rivera, —este último desplegó una intensa labor muralista en Xalapa—, y con particular alegría al pintor, escultor y filósofo mexicano Gerardo Murillo
Cornado, mejor conocido como Dr. Atl, con quien realizó varias incursiones estéticas por los macizos montañosos del Popocatépetl y el Ajusco, lo que le permitió cultivar una fraternal y profunda amistad con el maestro.

Algunas décadas las dedicó a su desempeño como investigadora en la Universidad Veracruzana; tuvo además estancias en Polonia, Holanda, Suiza y USA. En su memoria se recrean paisajes urbanos y recuerdos de una ciudad, Xalapa, que se transforma y crece vertiginosamente, pero que al final del día es y seguirá siendo su casa, su hogar y el lugar donde
la espesa neblina y el trinar de las aves, le son propicios, a manera de sortilegio, para continuar dando forma, color y vida a los sueños plagados del amor que contiene su arte.

La Secretaría de Cultura del gobierno de México reseña que, junto con su esposo, en el año de 1972, creó el Taller de Grabado de la Universidad de Oaxaca y que ha sido merecedora del primer Premio de Cartel de la aerolínea KLM, 1958; segundo lugar del Concurso Nacional de Artesanías, 1961; premio en la Categoría de Grabado de Nuevos Valores del Salón de la Plástica Mexicana, 1963; Premio Nacional de Grabado, 1967, y Premio Orquídea de Plata de la Asociación de Universitarias de Orizaba, 1977.

En múltiples ocasiones ella ha expresado su permanente preocupación por acercar a los niños y adolescentes a vivir la experiencia del arte y lamenta la ausencia de políticas educativas que propicien esos conocimientos en los chicos y que promuevan en todos
los niveles la formación de habilidades estéticas; afirmando que “la escuela también debe sensibilizarlos a la cultura.” Podemos apreciar sus obras en galerías, oficinas públicas o particulares, y también en la intimidad de muchos hogares; sin olvidar su intensa labor como ilustradora de libros en la Colección Ficción de la Universidad Veracruzana, por ejemplo: la camisa del libro de cuentos Infierno de Todos, de Sergio Pitol, publicado
en 1964; y El Hombre de los Hongos, de 1976, en cuyas páginas desbordó su imaginación a la par de la narrativa del autor Sergio Galindo, más de treinta agradables estampas así lo demuestran.

«Y ni que decir de su incursión en el diseño de imagen de los programas de mano que se
repartían en los eventos artísticos de la Orquesta Sinfónica de Xalapa; así como el grabado evocador para la portada del cuadernillo Testimonios Veracruzanos, publicado en 1991 y dedicado nada menos que a Gabriela Mistral; o sus incursiones en cerámica o
mosaico, como el dedicado a nuestra máxima casa de estudios», abundó.

Del inventario de los bienes culturales de la ciudad, ha desaparecido en forma por demás dolosa o por incompetencia administrativa, el mural de su autoría titulado: “La infancia”, realizado en 1964, y que permaneció por más de 50 años en el interior del edificio
que fue del INPI, después del DIF estatal y ahora de la CMAS; edificio ubicado en el 109 de la avenida Presidente Miguel Alemán Valdés, de la colonia Federal y que fue
restaurado en 1993 por el Consejo Regional Xalapa-Adopte una Obra de Arte. A.C.

En su técnica ha prevalecido el acrílico y óleo, así como el grabado en agua tinta; además su obra se caracteriza por nítidos trazos, figuras, colores y formas que nos transportan a un mundo de arte que alaga a los sentidos, como me sucede cuando volteo y contemplo “Mis búhos y yo”, serie 8/50.

«Apreciados lectores, no puedo más que concluir señalando que Leticia Tarragó es una mágica matrona de seres tanto encantadores, como universales, con los que se refrenda el prestigio y grandeza cultural que se origina en Xalapa. Y parafraseando a la poeta Ana
María Rabatté, es obligado decir: “En vida, hermanos, en vida”, tal y como merecidamente será homenajeada en el marco de la 31a Feria Nacional del Libro Infantil y Juvenil Xalapa 2021, a realizarse en breve», remató el cronista de Xalapa.


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