Esténtor Político

Comparte

Gas Bienestar: otro fracaso del “monopolio del bienestar de la 4T”
Miguel Ángel Casique Olivos
La política social del presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) continúa con los mismos errores que sus antecesores. Carece de la más mínima noción, o al menos eso quiere aparentar, de la realidad del país que hemos vivido los mexicanos a lo largo de varias décadas, y que sexenio tras sexenio no experimentamos cambios de mejoramiento sólido y estable que disminuya la pobreza y desigualdades.
Los programas sociales no se focalizan para la parte poblacional más pobre, porque el diagnóstico que se tiene es erróneo y carece de datos precisos para generar un verdadero “bienestar” en los hogares más pobres y que estos logren un acceso universal a la seguridad alimentaria, seguridad social y servicios básicos.
El gobierno federal solo busca, a través de esa política social, ganar simpatizantes para posteriormente utilizarlos como maquinaria al servicio de las necesidades que el Ejecutivo demande como prioridad y que sean cumplidas sin el menor cuestionamiento de su ejecución.
Lo que podemos observar es el enorme crecimiento de las desigualdades con una política repartidora de dinero, pero sólo para unos cuantos que comulgan con el mismo partido que hoy es el culpable de una serie de tragedias que golpea a un mexicano común y corriente que se gana la vida -formal o informal- para sobrevivir.
Los decretos presidenciales para crear el “monopolio del bienestar” son parte de la retórica lavadora de conciencias que busca desviar la atención, porque hasta la fecha no existe evidencia de que los bancos del “bienestar”, las pensiones y becas del “bienestar” sean una victoria que se pueda gritar a los cuatro vientos.
Todos, como lo han evidenciado los medios de información, han sido un rotundo fracaso. En la 4T se busca competir con las industrias de la iniciativa privada, pese a sufrir consecuencias en las finanzas públicas y con ello dañe a los estratos de menores ingresos con afectaciones en su economía y falta de oportunidades que les brinde un empleo bien remunerado.
La creación de “Gas bienestar” se da en un momento crucial que revaloraría la sobrevivencia de la 4T en los posteriores sexenios porque vuelve a ser parte de la tendencia de distracción porque la gran parte (mayoría) de los mexicanos saben y conocen que los precios del energéticos es fundamental en su vida diaria, principalmente las personas de las zonas urbanas. Un incremento dañaría parte de sus finanzas.
En 9 estados, gaseras han parado por el tope de precio, por lo que anuncian un desabasto de Gas Lp y la pérdida de 16 empleos y que, según el presidente de la Unión de Gaseros del Valle de México, Adrián Rodríguez, los trabajadores seguirán en paro que inició desde ayer hasta que AMLO dialogue y comprometa un mercado de iguales condiciones operativas.
La autosuficiencia en los combustibles que anunció AMLO desde su llegada han salido carísimos y dando el manotazo a los pocos puestos de trabajo que el país mantiene pese a la recesión económica presentada desde la toma de posesión de este sexenio.
Controlar los mercados de negocio funcionaría si detrás hubiera un plan consiente del futuro de cada uno de los sectores y su función para generar en lugar de perder como lo han hecho hasta el momento.
La CDMX actualmente se ha vuelto el bastión de la aparente “izquierda” representada por López Obrador y sus allegados; sin embargo, la desigualdad se desborda y las oportunidades se atrasan para cumplir con verdaderas políticas de bienestar social como lo dice el reciente informe de Oxfam México “Rostros de la desigualdad: Desigualdades multidimensionales en la Ciudad de México” que para resolver el problema son necesarias: “ (…) políticas públicas que reduzcan las brechas de ingreso, aún si estas enfrentan fuerte resistencia por parte de los grupos de ingresos más altos: salarios mínimos más altos y mayores derechos a los trabajadores, apoyo económico a cuentapropistas, tasas más altas de impuestos para los hogares más acomodados y mayor gasto en servicios públicos e inversión pública”.
La creación de «Gas Bienestar» solo viene a ser parte del problema de desempleo. Y por lo tanto agravará la pobreza de las familias y  se convierte en otro fracaso que generará finanzas inestables para la salud del país en los próximos años.

Comparte