En la mira

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Yunes Linares, blindado ante la justicia. ¿Autor intelectual?

 

Silverio Quevedo Elox

El que fuera secretario de gobierno durante el bienio del panista, Miguel Angel Yunes Linares, Rogelio Franco Castán, recibió una orden de aprehensión más, ahora por los delitos de extorsión y abuso de autoridad.

El perredista y que llegó al cargo producto de la alianza entre PAN y PRD, quienes ganaron juntos la gubernatura en el 2016, se encuentra en prisión tras haber sido detenido  el 13 de marzo, estaba por salir de la cárcel luego que un juez federal declaró como “excesiva e injustificada” la prisión preventiva que se le dictó y resolvió llamar al Poder Judicial del Estado a celebrar una nueva audiencia para revisar su proceso.

Pero antes de que cantara el gallo a Franco Castán se le imputan nuevos cargos, como los arriba mencionados.

En el momento de su captura en Tuxpan, el exsecretario de Gobierno fue vinculado a proceso por el delito de ultrajes a la autoridad con siete meses de prisión preventiva oficiosa,  pero antes de celebrarse una audiencia este miércoles se le giró la nueva orden de aprehensión.

Tras estos hechos, apareció en forma sorpresiva, pues se había mantenido en silencio, el ex gobernador panista, Yunes Linares, en su calidad de redentor.

En una misiva en redes sociales, el ex priista, político que se lanzó con todo en contra del hoy presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador durante la campaña presidencial siendo éste gobernador de Veracruz, reprobó el asunto y calificó a su ex colaborador como un preso político junto con quien fuera su subsecretario de Finanzas, Bernardo Segura, detenido también hace casi 2 años.

En un escueto mensaje expresó:

“El Gobierno del Estado de Veracruz promueve acciones penales contra funcionarios de mi administración “acusándolos” de haber participado en la recuperación de recursos económicos y bienes que fueron entregados por colaboradores y cómplices de Javier Duarte para ser incorporados al patrimonio de Veracruz, de donde habían salido.

Es una injusticia y también un clara manifestación de complicidad con quienes saquearon a Veracruz y lo llevaron a la mayor crisis de su historia.

Rogelio Franco y Bernardo Segura son víctimas de esta brutal e injusta persecusión. (asic)

Son presos políticos, no delincuentes.

La historia pondrá a cada quien en su lugar.”

 

YUNES, ATRÁS DE FRANCO

Las nuevas imputaciones que se le hacen al ex secretario de Gobierno son por las acciones que presuntamente emprendió contra quien fuera secretario de Seguridad Pública, Arturo Bemúdez Zurita y quien estuvo detenido en el penal de Pacho Viejo desde el 31 de marzo de 2017 hasta diciembre del 2018.

Solo que los delitos cometidos por Rofegio Franco, como lo señala la Fiscalía, al pedir la nueva orden de aprehensión, pueden llevar a presumir que el funcionario estatal tenía un jefe y no actuó solo.

Es decir, el jefe del gobierno estatal en ese sentido, era Yunes Linares quien hoy lo defiende, pero quien al mismo tiempo, podría ser encajar como autor intelectual de las acciones emprendidas contra Bermúdez Zurita y el resto de funcionarios duartistas que fueron, amenazados, sometidos y exigidos para devolver propiedades y millones de pesos, bajo el argumento que eran parte del saqueo a las arcas estatales.

Son presos políticos no delincuentes, dice Yunes sobre sus funcionarios.

Pero fue exactamente lo mismo que hizo en contra de los duartistas, culpables o no, procedió en forma ilegal, en muchos de esos casos, sin un proceso judicial de por medio, para aplicarles el famoso “vómito negro” y a quienes no lo aceptaron, entonces fueron llevados a prisión como el caso de la vocera de Javier Duarte, Gina Domínguez; el ex secretario de Salud, José Antonio Nemi Dib y del propio Bermúdez Zurita, entre otros.

Pero el ex gobernador panista, Miguel Angel Yunes Linares parece estar blindado ante la acción de la justicia, y no solo ha librado las acusaciones o denuncias en contra de su administración por parte de la actual administración estatal, sino incluso, de la Auditoría Superior  de la Federación, o simplemente, la Justicia federal y estatal no quieren actuar en su contra.

Esto le permite en forma envalentonada seguir usando los medios y las redes sociales, para lanzar al imaginario colectivo, sus apreciaciones y descalificaciones de las autoridades estatales en este caso del gobierno de Cuitláhuac García cuando lo más prudente políticamente, es guardarse.

 

A YUNES LE PIDIERON PIEDAD: LORET

El 5 de diciembre de 2016, apenas 4 días después de haber tomado posesión, el periodista Carlos Lores de Mola, escribió en su columna  de El Universal una entrevista que habría hecho al panista Yunes Linares,  pero comenzó su artículo recordando la pregunta que hizo a Yunes un día después de haber ganado las elecciones en el sentido de que si valió la pena todo el lodo en las campañas para un gobierno de 2 años, con un periodo 2016-2018.

“Entonces ni lo pensó: Me dijo que sí”, responde el mismo Loret.

Y narró lo que en la entrevista Yunes Linares le contó sobre el modus operandi para que los duartistas le regresaran muchos de los bienes. Los amagó, se reunió en secreto con ellos, algunos en el extranjero, y los hizo confesar sus pecados.

Incluso, según Loret de Mola, Yunes le dijo: “Me di cuenta que tenía puntos sensibles y toqué esos puntos sensibles. Y llegó el momento en que se vieron casi en la necesidad de pedirme piedad, a decirme: Sí devolvemos, pero no me toque esto y aquello”.

Y continúa Loret en su columna que el entonces gobernador veracruzano aclaró que no necesariamente se referían a puntos ilegales, sino incluso personales, “y me senté con ellos, y empecé a recuperar bienes”.

En base a eso que Loret escribe aquel diciembre de 2016 en el inicio de su bienio, Yunes, precisamente, trató a los ex funcionarios del sexenio anterior como presos políticos, al criminalizarlos, sin un proceso de justicia de por medio, y es lo que justamente hoy reclama contra sus ex colaboradores.

Pero más aún, si hoy la Fiscalía acusa a un secretario de gobierno de la administración yunista de extorsión y abuso de autoridad, por qué no pensar que hubo un autor intelectual y ese es, quien hoy se da golpes de pecho, y quien a la vez pide justicia para sus funcionarios.

Y para rematar anoche el ex fiscal Luis Angel Bravo, otro que fue encarcelado twiteó: «El peor verdugo político de la historia quejándose. Memoria y huevos Yunes».

 


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