Gubernatura indígena, en el ojo del huracán

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Palabra de Nimbe

Nimbe Romero

PAPANTLA, VER.-Hoy se cumplen 500 años de la consumación de la conquista; fecha señalada: 13 de Agosto de 1521; Cuauhtémoc, el último tlatoani, fue capturado por sus opositores, trayendo consigo la caída definitiva de la gran ciudad del imperio mexica. Sin embargo, a pesar de los cambios históricos de forma con la Independencia, el fondo no cambia, siguen pisoteando la libertad y los derechos de nuestros pueblos originarios.
Esto, lo comento porque la recientemente nombrada Gobernadora de los Pueblos Originarios del Estado de Veracruz, Dora Luz Sosa Urcid, ha sido severamente criticada en redes sociales, acusada de no representar ni a hombres, ni a mujeres del pueblo “Tutunakú”, pues no es hablante de la lengua “Tutunakú”, no es descendiente de este pueblo originario, y aún cuando su trabajo político como ex regidora del Ayuntamiento Papanteco, o su activismo político de 20 años, la haya acercado a las comunidades, no debería, por ética, haber aceptado tal nombramiento.
Consideran la gran mayoría de los internautas que es una falta de respeto total al pueblo “Tutunakú”, y no sé qué pensarán los otros 13 pueblos originarios del Estado a quienes también dice representar (sobre todo porque tuvo presencia del pueblo Huasteco y de la sierra de Zongolica, según), y que es avalada por una Consejería Nacional Indígena que integran pobladores originarios de los Estados de Oaxaca, Puebla, Tamaulipas, entre otros.
La usurpación de encargos de esta naturaleza, se ha vuelto algo cotidiano por “un vacío legal” (a decir de nuestro diputado electo, Bonifacio Castillo), y se puede ver en todos los espacios de poder y de representación.
Es un hecho que crece la ambición, desde que se aprobó y popularizó la cuota de candidaturas indígenas del INE. Incluso muchos recuerdan lo que hizo el llamado “Mijis”, un diputado morenista de nombre Pedro César Carrizales Becerra, de falsificar su supuesto origen de un pueblo indígena, para ser diputado federal por San Luis Potosí, ocupando un espacio, que debe ser destinado a un hablante de lengua originaria que represente los intereses de su población indígena, razón por la que fue denunciado penalmente ante la FGR.
Muchos adelantan que la “puntada” de doña Dora Luz Sosa Urcid, tiene ese objetivo; “ser candidata” por las cuotas de género e indígena, y entrar en los próximos procesos electorales como “cuchillo en mantequilla”.
Le han dicho de todo en las redes sociales, los ataques fueron muchos, y de personas reconocidas con mucho trabajo en nuestras comunidades, como Nora Hernández Rivera, dirigente nacional de CIOAC, quien fue tajante en pronunciar que “esa señora no me representa”, y la acusó de brincar de partido en partido, pues a pesar de ser militante por muchos años del PT; en la pasada contienda apoyó la candidatura de Octavio Tremari.
En resumen, todos los comentarios exigían respeto a los pueblos originarios. El Consejo de Ancianos de la Sabiduría Ancestral Totonaca (CASAT), también hizo su pronunciamiento y declaró que no avalan ninguna Gubernatura Indígena (ni está, ni otras), que no sea de uno de los “suyos”.
Ya existe otra Gobernadora Indígena
Por cierto, que el año pasado, fue también nombrada, como gobernadora y representante del Consejo Indígena de Veracruz por la Organización No Gubernamental (ONG) Ayabs por el periodo de 2020-2023, la sureña Rosita Martínez.
Ella también recibió un bastón de mando, y hace desde su trinchera lo que puede, en defensa de los pueblos originarios, se centra principalmente en activismo contra la discriminación.
Es un hecho que las reacciones seguirán en cascada, y exigirán que el Estado garantice su derecho a ser consultados, que no haya más de un Consejo Nacional Indígena, y el que exista sea institucional y reconocido por todas las autoridades federales, estatales y municipales.
Lo que pretendía la señora Dora Sosa, de unir a los pueblos originarios, lo está logrando, pero al parecer en su contra. Como siempre, usted amable lector, tiene la mejor opinión.


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